Triquinosis en Neuquén: el hallazgo en visones americanos que sorprendió a los investigadores

La investigación del CEAN y el Conicet busca identificar qué especies de Trichinella circulan en la fauna silvestre y cómo se mantiene el parásito en el ambiente. En ese recorrido, los investigadores encontraron una particularidad en ejemplares de visón americano.

Por Martina Sehmsdorf

El visón americano no pesa más de un kilo, pero ataca a animales más grandes. Foto: gentileza

El visón americano no pesa más de un kilo, pero ataca a animales más grandes. Foto: gentileza

La triquinosis suele asociarse con el consumo de carne de cerdo o de jabalí. Sin embargo, el parásito que provoca la enfermedad también puede circular entre distintas especies de la fauna silvestre. Este es el punto de partida de una investigación que realiza el Centro de Ecología Aplicada del Neuquén (CEAN) junto con el Inibioma del Conicet en Neuquén y que permitió detectar la presencia del parásito en distintas especies de la fauna silvestre, con resultados que sorprendieron al equipo.

Los profesionales buscan ampliar el conocimiento sobre cómo se comporta el parásito en la fauna silvestre. Una de las integrantes del equipo es Guadalupe Guayanes, médica veterinaria de la Dirección de Ecosistemas Terrestres del CEAN, quien explicó que mientras existen controles obligatorios para los cerdos destinados a faena y análisis para la carne de jabalí obtenida mediante la caza, hay muchas otras especies sobre las que todavía se conoce poco.

«Hay un montón de otras especies, porque la Trichinella tiene la habilidad y se ha desarrollado evolutivamente para infestar casi todas las especies que la comen», explicó Guayanes.

El objetivo es entender cómo se mantiene el parásito en el ambiente, qué animales participan de su circulación y qué lugar ocupa cada uno dentro de la red trófica.

La investigación no se limita a las especies exóticas. El equipo también analiza animales nativos. «Nosotros no hacemos sacrificios de estos. Entonces de manera oportuna tomamos esas muestras de aquellos que aparecen muertos«, contó Guayanes. Entre las muestras que consiguieron hay zorros y hurones atropellados, además de ejemplares aportados por personas que trabajan en organizaciones ambientales y parques nacionales.

La transmisión del parásito tiene una particularidad: se produce por el consumo de carne infectada. Es decir, un animal puede contagiarse al alimentarse de otro que tiene larvas en sus tejidos. Así, un zorro, por ejemplo, puede adquirirla si consume restos de un jabalí infectado.

Por esa misma razón, la especialista aclaró que la enfermedad no se presenta en herbívoros. La condición necesaria para que se produzca el contagio es el consumo de carne infectada.

Hallazgo que sorprende


Uno de los datos más llamativos fue el hallazgo de larvas en el visón americano. «Tenemos varias muestras y tienen esta particularidad de que tienen muchas larvas por gramo«, detalló la especialista.

La cantidad de larvas por gramo es uno de los indicadores que permite medir el nivel de infestación de un animal. Según explicó la especialista, el resultado fue una sorpresa porque no suelen encontrar una carga semejante en los jabalíes.

El equipo también detectó el parásito en otras especies nativas y exóticas, aunque todavía trabaja en el procesamiento de las muestras y la identificación de los resultados. Por eso, la veterinaria prefirió no adelantar conclusiones sobre el alcance de los hallazgos.

Triquinosis y efectos en las personas


Según contó la especialista, la prevalencia de triquinosis en Neuquén se mantiene en niveles similares a los del resto del país, con porcentajes que rondan entre el 4 y el 6%. «Es una prevalencia muy baja. Eso es lo que lo que me parece que es más importante», destacó. Además, aclaró que «va variando según la especie».

La prevención es una de las razones por las que se mantienen esos valores. Los análisis de los cerdos destinados a faena son obligatorios y, en el caso del jabalí, también se realizan controles sobre la carne obtenida mediante la caza. La veterinaria destacó que quienes consumen carne de animales silvestres suelen tener presente la importancia de hacer los análisis antes de consumir.

La veterinaria explicó que la infección puede provocar dolores musculares intensos y otros síntomas que afectan seriamente a las personas. «Es una larva que después queda en el organismo, es muy difícil de sacar. Entonces te inhabilita de por vida», advirtió. Por eso, remarcó la relevancia de los controles: «Tiene una importancia en salud pública muy, muy grande».

El trabajo está en su etapa final. Sin embargo, la búsqueda abre nuevas preguntas. Además de conocer qué especies tienen el parásito, los investigadores necesitan determinar cuáles de las variedades de Trichinella están presentes en Neuquén. En Argentina se han identificado cuatro especies y cada una tiene características y dinámicas diferentes dentro de la red trófica.

«Es muy importante poder determinar cuál es la especie específica que nos toca o si hay más de una en nuestro territorio para poder abordar la epidemiología de la enfermedad y abordarlos desde la salud pública», explicó.

El trabajo apunta a entender cómo se mueve un parásito que no está solamente asociado a los animales de producción. «Es una enfermedad que habita acá en el lugar que está entre nosotros, que va a seguir estando«, cerró.


La triquinosis suele asociarse con el consumo de carne de cerdo o de jabalí. Sin embargo, el parásito que provoca la enfermedad también puede circular entre distintas especies de la fauna silvestre. Este es el punto de partida de una investigación que realiza el Centro de Ecología Aplicada del Neuquén (CEAN) junto con el Inibioma del Conicet en Neuquén y que permitió detectar la presencia del parásito en distintas especies de la fauna silvestre, con resultados que sorprendieron al equipo.

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