La industria de eventos en Bariloche se consolida y potencia de cara al 124° aniversario
Lo más relevante: dejó de ser algo complementario del turismo para transformarse en un motor en sí mismo, con alto impacto económico directo y un rol estratégico en el posicionamiento del destino. Bariloche tiene un calendario diverso durante todo el año.
Por Horacio Lara
Bariloche se ha consolidado como una ciudad de eventos. Masivos, internacionales, culturales y experienciales. Con un calendario muy potente y diverso. Muchos de ellos rompen la estacionalidad generando un movimiento turístico fuera de los meses de temporada. Conforman, así, una industria con un peso significativo en la economía local y regional.
Esta movida que factura millones de pesos tiene dos referentes importantes en esta localidad. Uno, Lucio Bellora, productor, emprendedor y director de Bariloche a la Carta. Otra, Nadia Ruiz, productora y creadora de su propia agencia de eventos, “Match Up”.
“Bariloche hoy tiene una industria de eventos consolidada”, asevera Bellora, un cazatalentos de las figuras gastronómicas emergentes y prometedoras de la ciudad y la región. “No solo por la cantidad y diversidad de propuestas sino por la capacidad instalada: hay equipos profesionales, proveedores especializados y experiencia acumulada para producir eventos de escala, incluso internacional”, agrega.

“Lo más relevante es que dejó de ser algo complementario del turismo para transformarse en un motor en sí mismo, con impacto económico directo y un rol estratégico en el posicionamiento del destino”, argumenta.
Efectivamente, apunta Ruiz, “Bariloche fue construyendo y consolidando una sólida base en la industria de la producción de eventos en los últimos años”. En este proceso de construcción fue ampliando la variedad de segmentos, integrando los emblemáticos eventos sociales como la Fiesta del Chocolate, Fiesta de la Nieve, Bariloche a la Carta o la Navidad en Bariloche a eventos deportivos de nivel mundial, presentaciones de reconocidos artistas musicales, reuniones y congresos) y casamientos, señala.
También figuran eventos como el Mundial de Motocross, las carreras de trail y montaña, eventos internacionales como el Ferrari Cavalcade o las 1000 Millas Sport y el FIMBA en el plano cultural.

Y apunta: “cada vez son más las marcas que eligen realizar activaciones en nuestra ciudad, lo que refleja el creciente interés por Bariloche como un destino destacado para eventos. Varias agencias y productoras de eventos locales se han ido conformando en este proceso, contando con equipo profesional y de gran trayectoria; lo mismo sucede con los proveedores especializados. Esto permite que las grandes marcas o eventos que tengan como objetivo la locación de Bariloche puedan contar con recursos de la ciudad sin recurrir a Buenos Aires, por ejemplo”, amplía.
Agrega Bellora: “también hay eventos tradicionales como la Expo Rural, que están evolucionando hacia formatos más abiertos y turísticos. Esa combinación entre eventos masivos, internacionales, culturales y experienciales es una de las grandes fortalezas del destino”.
Las oportunidades

¿Hay un cálculo de los pesos que genera esta industria a la economía local?
“No existe todavía una medición unificada -y es un punto a trabajar– pero los indicadores disponibles muestran una escala muy relevante. En el caso de Bariloche a la Carta, por ejemplo, el movimiento económico total supera ampliamente los miles de millones de pesos si se contempla el impacto combinado en gastronomía, hotelería, feria, proveedores, empleo y consumo asociado. Si uno integra todo el calendario anual -eventos deportivos, culturales, corporativos y sociales- estamos hablando de una industria con un peso económico muy significativo para la ciudad”, asegura Bellora.
Además hay un factor clave, aclara: “los eventos no solo generan facturación directa sino que tienen un enorme valor promocional. Son una herramienta estratégica para posicionar Bariloche a nivel nacional e internacional”.

¿Qué desafíos plantea esta industria?
“Pasar de una suma de buenos eventos a una estrategia de ciudad”, responden los entrevistados de inmediato. Eso implica planificación a largo plazo, coordinación entre el sector público y privado, inversión en infraestructura y una profesionalización constante, remarcan.
También hay desafíos operativos claros: conectividad, logística, capacidad instalada y la necesidad de sostener estándares de calidad cada vez más altos. Y hay un desafío adicional, aseguran los entrevistados: medir mejor el impacto económico y promocional de los eventos para tomar decisiones con mayor precisión.
¿Desafíos de ahora en más?
Bariloche tiene una oportunidad enorme de consolidarse como uno de los principales destinos de eventos de la región: así de contundentes lo dicen Bellora y Ruiz. “Hay margen para crecer en congresos, eventos internacionales, experiencias gastronómicas de alto nivel y propuestas que integren naturaleza, contenido y entretenimiento”, comenta Bellora.

“También hay una gran oportunidad en el segmento de eventos sociales, particularmente en posicionar a Bariloche como wedding destination, algo que ya está empezando a suceder y que tiene muchísimo potencial”, complementa Ruiz.
“Pero sobre todo, la gran oportunidad está en entender a los eventos como una herramienta estratégica de promoción del destino. Cada evento bien pensado no solo genera consumo, sino que construye marca, posicionamiento y deseo de viajar. Si logramos trabajar esa lógica de manera sostenida, el potencial de crecimiento es enorme”, concluyen.

Por Horacio Lara
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