La paternidad más allá del rol: «Estar presente no es solo pasar tiempo, es construir un vínculo»

El sociólogo Sebastián Fonseca plantea que la paternidad presente requiere compromiso, pero también condiciones laborales y políticas públicas que hagan posible cuidar.

Por Lorena Roncarolo

Sebastián Fonseca es sociólogo. Foto: gentileza

«Estar presente como padre no es solo pasar tiempo. Es crear un vínculo. Que no es lo mismo que cumplir un rol«. Así lo entiende el sociólogo de Bariloche Sebastián Fonseca quien, en el día del padre, sugiere generar una relación afectiva, de diálogo y entendimiento con los hijos.

«Cuidar no es un favor que le hacemos a nuestras parejas. Es dejar de perdernos la vida de nuestros hijos y la experiencia familiar. Hacer lo que esté al alcance, enterarse de las vacunas que tocan, de los nombres de las seños, saber lo que falta en casa y lo que necesitan las personas con las que vivimos. Actuar sin esperar a que lo pidan«, expresó este docente y especialista en Políticas del Cuidado con perspectiva de Género que ha trabajado con organizaciones de Argentina y otros países de América Latina.

También reconoció que «ningún papá puede criar bien cuando hay un sistema que está organizado para que no pueda hacerlo«.

Fonseca puso como ejemplo la ola de publicidades que llegan previamente al Día del Padre: la imagen de un papá «vestido elegante sport en un entorno agradable con un niño sobre los hombros». La describió como una imagen idealizada de la paternidad, como «un sesgo algorítmico que está en la sociedad».

La imagen de un padre responsable con tiempo disponible para dedicarse a la crianza, consideró, está idealizada. Apuntó que corresponde a «sectores de buenos ingresos, con una calidad de vida garantizada».

«Si pensamos en un papá de sectores populares, con un trabajo más demandante en cuanto a tiempo e ingresos mínimos, lo cierto es que muchas veces no alcanzan a cubrir sus necesidades como grupo familiar y deben trabajar más horas para ganar lo mismo. Entonces, hay que complejizar el pensamiento: quizás no es que esos papás no cuidan porque no quieren, si no por las dificultades ante la falta de tiempo», subrayó.

Consideró que «el tiempo es lo primero que la precariedad laboral te saca. Las familias se organizan para seguir subsistiendo y el varón es quien tiene más chances de conseguir changas, otro trabajo». Así, las tareas de cuidado suelen recaer en la mujer.

Fonseca entendió que «el problema no es la voluntad sino la estructura y la forma en que está organizado el mercado de trabajo y las políticas«. Aludió a estudios recientes que dan cuenta de que los varones «quieren cuidar, pero el mundo laboral está organizado de tal manera para que no puedan hacerlo».

Insistió en que «la precariedad agrava la división sexual del trabajo. A nivel organizativo de las familias, como el mercado tiende a beneficiar al varón proveedor, todo termina organizándose de manera tradicional donde el hombre se ve desresponsabilizado del cuidado por una cuestión de que no tiene tiempo».

«Muchas veces, no vemos esta complejidad y desde distintos ámbitos, como los medios de comunicación y el Estado, se habla de una paternidad más presente. Pero esa transformación que pedimos a los varones necesita de condiciones de posibilidad», expresó.

Sebastián Fonseca es sociólogo. Foto: gentileza

Ayudadores o cuidadores

Fonseca describió a los varones como «expertos ayudadores, aunque no tanto cuidadores«. Lo cierto es que la carga central de las tareas de cuidado siguen recayendo sobre las mujeres. Eso también se refleja en las licencias por paternidad establecidas por el Estado. «Es un evento que ocurre en el momento del nacimiento, pero la crianza es un proceso de años y está armada para que los varones nos desentendamos de eso«, dijo aunque destacó el caso de Río Negro que habilita 180 días de «licencia parental» en la administración pública.

Fonseca recalcó que el modelo cultural es «familista y maternalista«. Así, el Estado «se desentiende porque cree que el cuidado es un asunto de las familias. Y dentro de las familias, eso queda a cargo de las madres».

Según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), una mujer que trabaja jornada completa dedica más horas al trabajo doméstico no remunerado que un varón desempleado. Los datos corresponden a 2022, pero estiman que no se han modificado.

Fonseca dio cuenta también del informe «La cocina de los cuidados» del CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales) que advierte sobre la eliminación de más del 90% de las políticas públicas de cuidados en Argentina. El organismo señala que este desmantelamiento afecta el acceso a ingresos, tiempos y espacios de cuidado, profundizando la desigualdad y recargando las tareas en las familias. El sociólogo mencionó el cierre del Ministerio de Mujeres, la eliminación de diversos subsidios y programas de prevención de violencia de género como así también las ayudas alimentarias a comedores barriales.

«Muchas veces, se dice que ‘los pibes vienen mejor, más progres’, pero hay estudios que muestran lo contrario. La organización internacional Equimundo pone como ejemplo que, en 2025, el 40% de los jóvenes de 18 a 30 años creían que sus hijos varones no debían aprender a cocinar o limpiar porque entienden que es trabajo de las mujeres. Ese porcentaje era del 25% en 2023. Es un dato para prestarle atención», aseveró.

Sebastián Fonseca es sociólogo. Foto: gentileza

Un relevamiento global de la organización Equimundo, el State of the World’s Fathers, dio cuenta de que el 91% de los padres considera que cuidar a sus hijos es una de las experiencias más placenteras de su vida. Los datos corresponden al 2023.



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