Madres después de los 40: cuando el deseo llega más tarde

Por qué se pospone la maternidad y qué dicen los especialistas sobre los riesgos y posibilidades. Los tratamientos, la ovodonación y las nuevas formas de familia.

Hoy, Daniela y Abril. Foto: gentileza

«Me llamaron para decirme que la beta estaba altísima y eso significaba que estaba ‘re embarazada’. Esas fueron las palabras. Fue una alegría enorme. Se cumplió lo que queríamos«. Ese llamado fue en diciembre. Meses después, nacía Abril.

Daniela tuvo a su primer hijo cuando tenía 30 años. Al poco tiempo, se separó, pero la vida la sorprendió. Conoció a Ariel que se convirtió en un padre para Andrés. Se casaron, construyeron su casa y nació el deseo de tener un hijo propio.

«Yo ya tenía 38 años. Empezamos a buscar, pero pasó un año y no quedé embarazada. Me derivaron a una clínica de fertilidad porque podía haber un problema de salud. Me quería morir: todo fluía y de golpe me encontraba con esa situación«, contó Daniela Nuñez, de Bariloche.

Hizo tres tratamientos de fertilidad, sin éxito. Resultó que tenía una falla temprana en la reserva ovárica, algo muy frecuente. «Fue golpe tremendo sentir que sos vieja antes de los 40. Te meten eso en la cabeza: cuando ya no sos fértil, ahí termina todo para la mujer», reconoció.

Al consultar por otras alternativas, le sugirieron la ovodonación, un tratamiento de reproducción asistida en el cual se fertilizan óvulos de una mujer donante con semen de la pareja de la mujer receptora o semen de banco. Se suele realizar en los casos en que la mujer tiene una edad reproductiva avanzada o no tiene una suficiente cantidad o calidad de óvulos.

«De inmediato, tomé la decisión de someterme al tratamiento porque para mí, ser madre va mucho más allá de la parte genética. El primer intento no funcionó. Veíamos gente que iba por el noveno tratamiento y decidimos que no se nos fuera la vida en eso», planteó. El médico, recordó, les dijo que la ciencia podía ayudar en gran medida, pero que «cada embarazo era un milagro«. El tercer intento fue positivo. «Yo, de alguna forma, lo sentía. Había sido diferente de las otras veces, pero estaba cautelosa«, señaló.

Cuando nació Abril, Daniela tenía 41 años. «Creo que el deseo de ser madre puede estar desde siempre, aflorar a determinada edad. O no. Y es respetable. Hoy la ciencia nos permite prever ciertas cosas como congelar los óvulos. Porque quizás hoy no es, pero sí dentro de unos años», expresó.

Daniela y Abril. Foto: gentileza

La edad no debe ser un obstáculo cuando realmente está el deseo. Hay que intentarlo. Cuando era más joven me costó más la crianza que, ahora con más de 40 porque estoy en otra etapa de la vida»,

Daniela Nuñez, de Bariloche.

Cuando el deseo nace después de los 40

En un Encuentro de Ginecología en Bariloche, los especialistas coincidieron: en un primer momento, se pensó que con la Ley de Fertilización Asistida, sancionada en 2013 en Argentina, surgirían mas consultas de patologías asociadas a la infertilidad. Sin embargo, lo que más se ve hoy en los consultorios corresponde a las llamadas «madres añosas» que desean concretar un embarazo.

En los últimos años, los médicos ginecólogos se topan con pacientes, mujeres mayores de 40 años, que expresan su deseo de ser madres. El anhelo también se refleja en mujeres que toman la decisión en soledad. Sin pareja.

En algunos casos, la postergación de la decisión puede obedecer a la búsqueda de cierta estabilidad económica, al deseo de culminar los estudios o concretar viajes. Los proyectos de familia, a veces, pasan a un segundo plano.

«No hay que romantizar. La decisión de ser madre no se posterga por proyectos personales. Por lo general, la búsqueda de embarazos está asociada a cambios de pareja en la que tal vez, el hombre no tiene hijos», comentó la médica ginecóloga de Choele Choel, Emilia Echeverría, referente del Programa de Salud Sexual y Reproductiva y Tocoginecología de Río Negro.

Emilia Echeverría es médica ginecóloga de Choele Choel. Foto: gentileza

«¿Se puede?«, es la pregunta que se reitera en los consultorios médicos por parte de quienes desean buscar un hijo a partir de los 40 años. Para Echeverría, hoy las mujeres son más concientes de su vida fértil y sus tiempos. Entonces, les explica que sí, aunque se plantean los riesgos asociados a la edad, como el aborto espontáneo, malformaciones y complicaciones frecuentes.

«Les explico que se puede. De manera espontánea, puede costar conseguir el embarazo aunque el 70% termina con un aborto espontáneo. Con el paso de los años, el riesgo es mayor. Incluso de las complicaciones fetales y maternas. Ahora también se habla de la edad paterna como factor de complicaciones», subrayó.

Se aclara desde un primer momento que, los tratamientos de fertilización no aseguran ningún tipo de efectividad. «A veces, no se puede con los óvulos propios, pero sí con la ovodonación que evitas posibles complicaciones», subrayó.

Echeverría celebró que hoy ya no hay muchos prejuicios en torno a la ovodonación. «Como cualquier cosa nueva, sin precedentes, cuesta implantarse en la sociedad. Pero se desmitificó y se vio que se llega a la maternidad en forma ‘normal´«, valoró.

Paternidades tardías

Según Fabián Gómez Giglio, médico ginecólogo especialista en fertilidad de Bariloche, un estudio austríaco publicado hace hace tres años daba ya cuenta de un aumento de la «primiparidad añosa» a partir de los 40 años.

«Después de la Segunda Guerra Mundial se empezó a ver un descenso de la natalidad y los partos en mujeres mayores de 40 años en el mundo occidental. Se entendía que era por la economía posguerra. Luego, en los 60 esto se vinculó con el desarrollo de la mujer en relación a sus derechos y el descubrimiento de la píldora anticonceptiva», puntualizó este especialista a cargo de Endocrinología Ginecológica en Hospital Ramón Carrillo de Bariloche e integrante del Sanatorio San Carlos.

Fabián Gómez Giglio es especialista Endocrinología Ginecológica en Bariloche. Foto: Alfredo Leiva

Esta situación se mantuvo hasta la década del 90, cuando se produjo un quiebre. «En este siglo registramos un aumento de los primeros nacimientos en mujeres mayores de 40 años. Los embarazos son por mecanismos naturales y por técnicas de reproducción asistida», dijo Gómez Giglio que también es docente universitario en la Universidad Nacional de Río Negro.

Recalcó que hoy cambiaron las prioridades. «Hay responsabilidades que muchas mujeres no tienen ganas de asumir. Y también se empieza a hablar del costo de una crianza. En España, por ejemplo, plantean que se necesitan 6 mil euros al año para criar a un menor. Se ponen sobre la mesa ciertas realidades», expresó.

Asimismo, Gómez Giglio recalcó que posponer la maternidad conlleva a entender que aumentan las situaciones de riesgo: «A más edad, hay mayor posibilidad de hipertensión o diabetes asociadas al embarazo, por ejemplo. En hombres mayores a 45 años, su descendencia podría tener mayor incidencia en problemas neurocognitivos y de desarrollo».

En este sentido, insistió en la importancia de la consulta médica temprana para programar este tipo de embarazos. «En la consulta preconcepcional, se explica que es dificil lograr un embarazo después de los 40 y si es con sus ovocitos, tendrá más riesgo de problemas cromosómicos. Hay modos de detectar patologías del feto de manera temprana», señaló.

«¿Existen herramientas cuando se decide postergar la maternidad?», se consultó. «No es una solución, pero está la críopreservación de ovocitos, más conocida como congelar óvulos. El ideal de preservación es antes de los 35 años. Cada vez hay más mujeres que optan por esta modalidad», aseguró.

Fabián Gómez Giglio es especialista Endocrinología Ginecológica en Bariloche. Foto: Alfredo Leiva

Según puntualizó, las chances de lograr un embarazo con óvulos propios no superan el 25% entre los 40 y 42 años. Entre los 43 y 44, apenas alcanza el 5%. «Con la ovodonación, las posibilidades son altas, los tratamientos tienen 50% de éxito. Antes había una negación total al no tratarse de los óvulos propios; hoy hay mayor aceptación», acotó.

Gómez Giglio mencionó que «cuando el deseo de ser madre es muy fuerte, de todos modos, avanzan. La fuerza de convicción ante un deseo es gigante en una mujer. Y hoy vemos, cada vez más, que mujeres que deciden un proyecto homoparental».

Siempre les decimos a las pacientes que, conociendo los riesgos que implica el embarazo a cierta edad, acompañamos. No está contraindicado el embarazo»,

Emilia Echeverría, ginecóloga Choele Choel.


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