“Me recibí”: el logro de Hilario, el joven con Síndrome de Down que cumplió su sueño en la universidad
Hilario Coronado, de Río Colorado, recibió el diploma el mismo día de su cumpleaños. Cursó los estudios en la Universidad Nacional de Río Negro y ya forma parte del equipo de médicos veterinarios de una clínica en su localidad.
El mismo día en que Hilario cumplió 22 años egresó como auxiliar de práctica veterinaria en la Universidad Nacional de Río Negro en Choele Choel. Este joven oriundo de Río Colorado con Síndrome de Down inició sus estudios dos años atrás. Este 4 de mayo, la foto que le tomaron sus familiares fue con un marco gigante de colores, con la leyenda: «Me recibí».
Hilario cursó sus estudios primarios en la escuela 256 y la secundaria la transitó en el Instituto Gustavo Martínez Zuviría. Desde un primer momento, dijo que quería ser veterinario y lo cierto, aseguró María José, su madre, es que nunca desistió de continuar sus estudios.
«Cuando estaba en cuarto año, su técnico de Apoyo Educativo me comentó que existía la posibilidad de que siga estudiando en la Universidad Nacional de Río Negro. Los animales siempre le encantaron. Yo soy muy bichera y tomó esa parte mía. En casa, siempre tuvimos perro y gato», contó María José.
Los dos años de la carrera no le resultaron pesados. De hecho, Hilario viajaba desde Río Colorado a Choele Choel, acompañado de su familia, hasta tres veces por semana, de acuerdo a sus prácticas. Otros dos días a la semana, las clases eran virtuales.

«Nunca necesitó que yo estuviera presente y, su tutora lo iba guiando para archivar y guardar información acerca de sus tareas en las prácticas. Lo que mas costó, quizás, fueron los días que cursaba temprano porque eso implicaba salir casi de madrugada para viajar 140 kilómetros hasta la universidad«, recordó la mujer.
Recordó que el primer día de clases, al joven le tocó cursar la materia «Patología». Su madre pensó que cuando terminara la clase, no querría volver. «Sin embargo, cuando me saludó con un olor tremendo a formol, le dije: ‘¿Te impresionó ver animales muertos?’. Pero no, estaba fascinado«, destacó risueña.
La última materia que le tocó cursar fue «Práctica Hospitalaria» en la que brindaba atención a los animales que llegaban a la universidad. «Es un servicio que prestan a la comunidad y sirve para la práctica de los estudiantes. Cuando nos dijeron que Hilario recibiría su diploma el 4 de mayo, entendimos que sería el mejor regalo de cumpleaños«, valoró su madre.

Hilario ya se incorporó al equipo de trabajo de los médicos veterinarios de la clínica Río en Río Colorado donde acompaña las tareas de atención a pequeños animales. «Brinda asistencia al médico veterinario a cargo en la recepción de pacientes, en la exploración clínica de pacientes, la ejecución de métodos complementarios e indicación de tratamientos para los pacientes», especificaron desde la Facultad.
El orgullo de su familia es evidente. «Él siempre tuvo ansias de superación y siempre agradeció cada oportunidad que tuvo. Ahora con su título, concurre algunos días a trabajar en una veterinaria de Río Colorado», manifestaron.
Hilario le dedicó el título a su familia, amigos y a las dos abuelas que ya no están. Mi mamá era su mejor admiradora y hubiera estado muy feliz de ver su título»,
María José, madre de Hilario Coronado.
Diplomaturas a medida
Desde la Universidad Nacional de Río Negro, aclararon que Hilario realizó un trayecto formativo llamado «Diplomatura Universitaria Orientada en Prácticas vinculadas a las Ciencias Veterinarias» que tiene una duración de dos años de cursada. Son cinco unidades curriculares con un total de 624 horas.
La Diplomatura, advirtieron, está diseñada «en forma personal para cada persona con discapacidad». Esta reglamentación rige desde 2020.
«Este trayecto formativo no es un título de grado sino una certificación de saberes. Se arma en el marco de la carrera de grado que es Medicina Veterinaria. Esto quiere decir que Hilario cursó siempre con otros estudiantes que estaban haciendo la carrera», destacó Natalia Visotsky, coordinadora de Asistencia Pedagógica de la UNRN en General Roca. Forma parte del equipo que se encarga de Accesibilidad y por lo tanto, acompaña a estudiantes con discapacidad desde Choele Choel hasta Cipolletti.

Hilario es el tercer egresado de estas diplomaturas que se dictan en la universidad. Los dos primeros egresos se dieron dentro de la Licenciatura en Diseño Visual. «Ya teníamos estudiantes que habían hecho las diplomaturas. Hilario y su madre se acercaron a consultar porque conocían del egreso de una persona con Síndrome de Down. Él estaba fascinado con los animales, pero su objetivo no era hacer la carrera de Veterinaria«, expresó Visotsky.
Explicó que las diplomaturas «tienen como propósito la accesibilidad académica a través del ingreso y permanencia de las personas con discapacidad al entorno de la universidad, el desarrollo de competencias sociales y de un campo de conocimiento, junto a la vivencia de oportunidades».
El desafío de este programa es satisfacer las necesidades de aprendizaje de los miembros de la comunidad universitaria con discapacidad que no logran acceder a los contenidos mínimos y que «no consideran la universidad como un posible espacio de desarrollo, lo cual no impide el acceso a saberes en base a sus posibilidades y deseos, promoviendo la democratización del conocimiento».
Durante la formación, se promovió el abordaje de competencias prácticas para acompañar la tarea profesional de médicos veterinarios. Así adquirió herramientas y conocimientos en procedimientos para auxiliar a los profesionales del área, en contextos de la práctica clínica de grandes y pequeños animales atendiendo al bienestar animal y con el compromiso social que implica la tarea»,
Maria Belén Buglione, directora de Escuela de Veterinaria y Producción Agroindustrial de la Universidad Nacional de Río Negro.

En el caso de la diplomatura que se diseñó para Hilario, Visotsky resaltó que «promueve el abordaje de aspectos nodales de la carrera Medicina Veterinaria. La carga horaria más fuerte estuvo dada en espacios de prácticas y trabajo en territorio«. Se priorizaron contenidos vinculados a orientaciones en salud animal –medicina de pequeños y grandes animales y producción animal-.
«Se busca el desarrollo de competencias prácticas para acompañar la tarea profesional de médicos veterinarios en la producción animal y en la promoción de una salud. De esta manera, se promovió la adquisición de herramientas y procedimientos para auxiliar a los profesionales del área en contextos de la práctica clínica», detalló.

El mismo día en que Hilario cumplió 22 años egresó como auxiliar de práctica veterinaria en la Universidad Nacional de Río Negro en Choele Choel. Este joven oriundo de Río Colorado con Síndrome de Down inició sus estudios dos años atrás. Este 4 de mayo, la foto que le tomaron sus familiares fue con un marco gigante de colores, con la leyenda: "Me recibí".
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