«¡Rajá Juan!» La historia del neuquino que estuvo a 500 metros del cráter del volcán Villarrica en alerta amarilla

Dos días atrás, a Juan Quilodrán sus amigos le pedían que se alejara: las primera noticias hablaban de riesgo de erupción. Él los tranquilizó: el volcán es monitoreado las 24 hs. Hoy volvió a ascender hasta llegar a medio km de la cumbre: nadie puede acercarse más mientras permanezca la alerta. Sol, ruidos como truenos y turistas asombrados en su relato minucioso y apasionante al sur de Chile.





Juan Quilodrán hoy a las 12.05 a 500 metros del cráter del volcán Villarrica, hasta donde se permite llegar con la alerta amarilla.

Dos días atrás, cerca del mediodía, estaba a 500 metros del cráter del volcán Villarrica, donde hay señal, cuando le entraron al menos diez 10 mensajes desesperados de amigos y familiares desde la Argentina que lo alertaban de una inminente erupción. «¿Qué hacés ahí Mingo? ¡Rajá!» reclamaba, por ejemplo, uno de ellos. A Juan Quilodrán, neuquino nacido en Zapala y radicado hace cinco años en Pucón, le costaba entender qué había de diferente entre la alerta amarilla declarada ahora y las decenas que registró en los cinco años que lleva viviendo en el sur de Chile. Optó por tranquilizarlos, explicarles que hay monitoreos de sismógrafos, aviones, helicópteros y drones, que en ese mismo momento él estaba al frente de una excursión que podía llegar a medio kilómetro de la cumbre como indicaba la restricción dispuesta en la alerta. Y publicó una historia con una foto del volcán tomada en ese instante, la fumarola tapada por las nubes, el detalle de un avión que sobrevuela al gigante, esta frase:

-Salís a dar una vuelta piola y te avisan que esto puede ser entrar en erupción. ¿Será?

La historia que publicó dos días atrás.

Jueves 24/11, 9 AM, rumbo al volcán


Ahora es la mañana del jueves 24. A las 9, Mingo, como lo llaman todos, comparte al Voy la primera foto del día mientras asciende por la ruta rumbo al volcán. Hoy no se ve fumarola y el cielo está despejado.

-Les voy pasando cuando llegue a la base y empiece a subir -avisa en un audio.

Así se veía el volcán hoy a las 9 de la mañana. Foto: Juan Quilodrán.

También estuvo ayer. Y el martes. Se dedica a las excursiones y una de ellas, la que llega hasta el cráter, es una de las más demandadas, sobre todo por los extranjeros que se deslumbran con las maravillas de la naturaleza igual que del otro lado de la cordillera.

-Muchos prestadores turísticos están sintiendo el golpe, la caída de visitantes -dijo hoy antes de salir, ahora que solo pueden llegar a 500 metros.

-Lo que explicamos a todos es que acá se vive todo como una situación controlada. Vivimos al pie del volcán. Y con alerta amarilla la vida continúa normal. Si se pasara a naranja se extendería la restricción a mil metros de la cumbre o bien se puede prohibir el acceso al volcán. Si fuera roja, ya habría evacuación -agregó.


Jueves 24/11, 9.55 AM, en la base del volcán


Así se veía hoy a las 9.55 el volcán desde la base.

A las 9.55 llega a la base del volcán. En el estacionamiento, hay varias camionetas y unas 60 personas se disponen a ascender. Por lo general, suelen ser entre 200 y 300. Comparte una foto y un video.

-Como se puede ver, hoy es un día totalmente normal -dice. Comienza el trekking de ascenso.

A las 10.01, desde la segunda cafetería, envía otro audio. La vista es similar al de la base.

-Está totalmente tranquilo. Mucha gente subiendo -informa.

A las 10.04 vuelve a comunicarse. Le acaba de llegar al celular un mensaje de la Onemi (Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior).

-Es una prueba con el sistema de alerta. Es un simulacro, pero vean la tecnología que hay acá en caso de que el volcán entrara en erupción -dice. Avisa que por un rato perderá señal.


Miércoles 23/11. 22 hs.


Antes del ascenso de hoy, en una serie de audios, Juan contó anoche detalles de la situación y de su historia. Nacido en Zapala, como tantos otros empezó a esquiar en Primeros Pinos, a 50 km.

La imagen que tomó el martes. «La saqué de la Poza, así se llama la parte del puerto del lago Villarrica en Pucón».

El tiempo lo convirtió en un montañista experto y participó de arriesgados y dramáticos rescates. Dedicado más tarde a las excursiones turísticas, hace cinco años decidió instalarse en Pucón.

Foto tomada días antes de que se restringiera el acceso a 500 metros de la cumbre.

Vive entre el volcán y el lago, a 5 km del Villarrica, una mole de 2847 metros siempre activa. Compartió también anoche al Voy una foto impactante que muestra la llamarada y dos turistas que posan en el cráter, tomada días antes de que se restringiera el acceso a 500 metros del cráter.

-No es que ignoremos el peligro, es un volcán activo. Lo que decimos es que acá se monitorea la situación, que hay tecnología y recursos volcados a eso, que tenemos información sobre lo que pasa. Que es un alerta amarilla, como tantas otras veces. En este estado, puede haber explosiones y caer piedras, de ahí los 500 metros -dijo.

-Hoy el riesgo más grande del volcán es que hay mucha nieve. Y en caso de erupción, el deslave haría un desastre. Igualmente el volcán ya tiene sus fusibles naturales por donde corren los deslaves -agregó.

Hasta ahí los hechos. Ahora la interpretación, quizás la sospecha.

-Los medios de Santiago de Chile me hacen recordar a los de Buenos Aires cuando había un caso de hantavirus por ejemplo en El Bolsón y decían que había hantavirus en la Patagonia y la gente se iba a la costa. Hay que tener cuidado con los títulos alarmistas. Allá y acá -opinó.


Jueves 24/11. 10.46 hs


Un grupo de turistas en pleno ascenso a las 10.44.

A las 10.46 retoma el contacto. Comparte una foto y un audio.

-Acá podemos ver a un grupo de turistas que viene con sus guías y se acerca a la cumbre, es decir 500 metros antes, hasta donde se puede llegar -dice.

El ultimo tramo rumbo a la zona de restricción. Foto de las 11.01.

Quince minutos después, comparte otra imagen. Los turistas ahora caminan sobre la nieve, algunos en remera.

-Todo tranquilo. El día sigue siendo espectacular, la gente sigue subiendo -comenta.


Jueves 24/11. 12 hs.


Lo primero que comparte exactamente al mediodía es una foto que tomó de espaldas al volcán. Y cuenta que escuchó un ruido similar a un trueno.

Hasta aquí se puede llegar. Foto de frente al volcán Llaima y de espaldas al Villarica.

Luego describe que el grupo de turistas llegó hasta el punto al que se permite acceder.

La cumbre del volcán y los turistas que llegaron a 500 metros del cráter hoy a las 12.05. Foto Juan Quilodrán

Desde ese punto comparte el último audio.

-Hay mucha gente subiendo, como el grupo que acaba de hacer la ascensión. Estoy a 500 metros y desde aquí veo el cráter, una fumarola normal. En alerta amarilla, sí, pero con el volcán totalmente monitoreado -dice y se despide para comenzar el regreso.

-¿Uno se acostumbra a vivir al pie del volcán y atravesar situaciones así? -le pregunta Voy ya cuando está cerca de la base.

-Sí, uno se acostumbra. Y por ahí también es real que no tomás conciencia del riesgo que es vivir en lugares así. Le pasa lo mismo a los que viven en las costas del mar con los tsunamis.

-¿Entonces los que te recomendaban rajar podrían tener razón?

-Si leen que hay que evacuar en minutos es lógico que reaccionen así. Desde el punto de vista nuestro, vemos los controles, tenemos información, hay plan de evacuación si fuera necesario. Y también es una gran responsabilidad de los que monitorean y deben poner las condiciones de peligro. Vemos cómo trabajan, los recursos con los que cuentan. Y sabemos que así son las cosas cuando se vive al pie de un volcán.


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