Soldados de EE. UU. queman varios Corán y desatan furia afgana
KABUL.- Una masiva protesta celebrada ayer frente a la mayor base militar de Estados Unidos en Afganistán, donde el lunes fueron quemados ejemplares del Corán, obligó a la OTAN y al secretario de Defensa norteamericano a disculparse por los hechos que despertaron la ira popular. El comandante de la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF), el general estadounidense John Allen, se disculpó ante “el noble pueblo de Afganistán” luego de que soldados de la base de Bagram se “deshicieron de manera indebida” de “un número significativo de documentos islámicos, incluyendo ejemplares del Corán”. “No fue algo intencionado de ningún modo”, aseguró Allen, aunque sin dar detalles sobre el incidente. En Estados Unidos, el secretario de Defensa norteamericano, Leon Panetta, pidió también disculpas “ante los afganos”. La quema de ejemplares del texto sagrado del islam dentro de la base aérea de Bagram fue denunciada por la portavoz del gobernador de la provincia de Parwan, donde queda Bagram. “Los trabajadores que normalmente sacan la basura encontraron restos de ejemplares del Corán”, explicó la portavoz Roshana Jalid, citada por la agencia de noticias Europa Press. “En cuanto tuvimos conocimiento de estos actos, intervinimos, los paramos y ordené una investigación”, aseguró el general Allen. Sin embargo, la reacción de la OTAN llegó luego de la movilización de alrededor de 3.000 personas que repudiaron el hecho al grito de “Alá es grande”, vociferando lemas contra los extranjeros y lanzando piedras contra las instalaciones de la base de Bagram. El episodio adquirió tal dimensión que Estados Unidos debió movilizar helicópteros militares que lanzaron bengalas para dispersar a la multitud. “Nosotros, los afganos, no queremos a estos cristianos e infieles, son el enemigo de nuestras tierras, nuestro honor y nuestro Corán”, declaró Haji Shirin, uno de los que protestaba. La retirada definitiva de las tropas extranjeras de Afganistán está prevista para 2014. (Télam)
AP
KABUL.- Una masiva protesta celebrada ayer frente a la mayor base militar de Estados Unidos en Afganistán, donde el lunes fueron quemados ejemplares del Corán, obligó a la OTAN y al secretario de Defensa norteamericano a disculparse por los hechos que despertaron la ira popular. El comandante de la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF), el general estadounidense John Allen, se disculpó ante “el noble pueblo de Afganistán” luego de que soldados de la base de Bagram se “deshicieron de manera indebida” de “un número significativo de documentos islámicos, incluyendo ejemplares del Corán”. “No fue algo intencionado de ningún modo”, aseguró Allen, aunque sin dar detalles sobre el incidente. En Estados Unidos, el secretario de Defensa norteamericano, Leon Panetta, pidió también disculpas “ante los afganos”. La quema de ejemplares del texto sagrado del islam dentro de la base aérea de Bagram fue denunciada por la portavoz del gobernador de la provincia de Parwan, donde queda Bagram. “Los trabajadores que normalmente sacan la basura encontraron restos de ejemplares del Corán”, explicó la portavoz Roshana Jalid, citada por la agencia de noticias Europa Press. “En cuanto tuvimos conocimiento de estos actos, intervinimos, los paramos y ordené una investigación”, aseguró el general Allen. Sin embargo, la reacción de la OTAN llegó luego de la movilización de alrededor de 3.000 personas que repudiaron el hecho al grito de “Alá es grande”, vociferando lemas contra los extranjeros y lanzando piedras contra las instalaciones de la base de Bagram. El episodio adquirió tal dimensión que Estados Unidos debió movilizar helicópteros militares que lanzaron bengalas para dispersar a la multitud. “Nosotros, los afganos, no queremos a estos cristianos e infieles, son el enemigo de nuestras tierras, nuestro honor y nuestro Corán”, declaró Haji Shirin, uno de los que protestaba. La retirada definitiva de las tropas extranjeras de Afganistán está prevista para 2014. (Télam)
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