También la querella pidió reclusión perpetua
Los abogados de la revista Noticias y de la familia Cabezas estuvieron en sintonía con los fiscales. También para ellos hubo una organización mafiosa que mató al fotógrafo porque había invadido la privacidad de Alfredo Yabrán. Dijeron que el magnate telepostal dio a Ríos la orden de eliminarlo, y su jefe de custodia eligió a Prellezo para esa misión. El ex policía, a su vez, contrató a la banda de los horneros. Pidieron perpetua para casi todos.
16-01-00
DOLORES (DyN)- Los abogados de la hija y la viuda de José Luis Cabezas pidieron ayer que se condene a reclusión perpetua a ocho de los nueve procesados por el secuestro y asesinato del fotógrafo e, igual que la fiscalía, atribuyeron al fallecido empresario telepostal Alfredo Yabrán, a su ex jefe de seguridad Gregorio Ríos y al ex policía Gustavo Prellezo la principal responsabilidad por el crimen.
Oscar Pellicori y Norma Pepe -abogados de Candela Cabezas y Cristina Robledo, respectivamente- pidieron la reclusión perpetua para Prellezo y los ex policías Aníbal Luna y Sergio Cammarata, los “horneros” Sergio González, Horacio Braga, Héctor Retana y José Luis Auge y el ex militar Ríos, mientras que para la ex esposa de Prellezo, Silvia Belawsky, reclamaron 15 años de reclusión.
Todos son juzgados por “privación ilegal de la libertad calificada y homicidio doblemente calificado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas”.
El abogado Alejandro Vecchi, representante de los padres y la hermana de Cabezas -José, Norma y Gladys- dijo al comenzar su alegato ante el tribunal (que continuaba al cierre de esta edición) que adhería a lo expresado por sus colegas sobre la responsabilidad penal de los imputados y anticipó a la prensa que iba a pedir las mismas penas, aunque para Belawsky solicitaría prisión.
Los abogados pidieron a la Cámara Penal de Dolores -integrada por Raúl Begué, Jorge Dupuy y Susana Darling Yaltone- la máxima pena para Prellezo, Braga y González como coautores del asesinato, para Ríos como instigador y para Cammarata, Luna, Auge y Retana como partícipes primarios. Y a Belawsky la consideran partícipe secundaria.
En el comienzo de los alegatos de la querella, Pellicori acusó a Yabrán de ser el eslabón inicial del plan para sacar del medio al reportero gráfico, asesinado y calcinado en una cava de General Madariaga el 25 de enero de 1997.
También acusó a Ríos de “instrumentar” la idea y describió al ex policía Gustavo Prellezo como el “brazo operativo” del entorno del magnate.
“Para entender las razones de este crimen tenemos que hablar del gran ausente en este debate, Alfredo Enrique Nallib Yabrán”, enfatizó Pellicori en la primera parte de su extenso alegato.
“Prellezo no tenía motivos para matar a Cabezas, Yabrán sí los tenía y su jefe de seguridad también, ya que el cerco de privacidad del empresario había sido burlado por el fotógrafo de Noticias”, agregó el abogado.
En esa primera instancia, Pellicori sólo se tomó descanso para pedirle a Norma Pepe que leyera un sinfín de llamadas detectadas y basó en el entretejido de las comunicaciones la fundamentación de la vinculación del entorno de Yabrán con Prellezo.
El abogado habló, al igual que el jueves los fiscales, del muro que separaba a la opinión pública de la vida del magnate y dijo que los periodistas “tres veces burlaron al cerrojo” y “José Luis Cabezas fue quien más invadió la privacidad del empresario”.
Ante esta situación, dijo el abogado, hubo de parte de Yabrán “una bajada de línea a su segundo, Gregorio Ríos, y a partir de él se instrumentó el operativo por el cual estamos” en el juicio, la muerte del fotógrafo.
Agregó que “es indudable que Yabrán y su entorno tenían que sacarse de encima a un fotógrafo indiscreto”.
Vecchi rompió en llanto durante su alegato
DOLORES (Télam)- “No puedo, no puedo…” fueron las últimas palabras que se le escucharon decir al abogado de la familia de José Luis Cabezas, Alejandro Vecchi, unos segundos antes de romper sorpresivamente en llanto mientras pronunciaba su alegato frente al tribunal que juzga el crimen del reportero gráfico.
El inusual episodio ocurrió ayer a la tarde en momentos en que el letrado estaba relatando ante el tribunal el instante en que el ex policía Gustavo Prellezo y los cuarto ‘horneros’ secuestraban al reportero gráfico la madrugada del 25 de enero de 1997.
“No puedo, no puedo”, dijo Vecchi, y se tomó la cara con ambas manos, ante la sorprendida mirada de todos los asistentes en la sala de audiencias. Pidió entonces una postergación antes de seguir exponiendo.
Ante la situación, el tribunal decidió ingresar en un nuevo cuarto intermedio hasta que el letrado pudiera continuar con su exposición.
La hermana del asesinado fotógrafo, Gladys Cabezas, se acercó hasta el lugar y consoló a Vecchi, quien permaneció inmóvil durante varios minutos con los ojos llenos de lágrimas.
Luego el letrado prefirió retirarse hacia otro salón cercano a la sala de audiencias. Retomó su alegato a las 21y seguía al cierre de esta edición.