Te contamos cómo es el show de “Stravaganza”
Hoy es la última presentación del imponente espectáculo de Flavio Mendoza en el Ruca Che.
NEUQUÉN
“Stravaganza. Water in art, on tour” lo tiene todo. Tiene danza de todos los estilos, tiene acrobacias en grandes dosis, tiene humor, tiene agua, tiene multimedia, tiene música en vivo, tiene todo lo que el público esperaba y mucho más.
Con un estadio Ruca Che a pleno, el show comenzó antes que se apaguen las luces. Es que desde temprano el gran equipo humorístico de Stravaganza se encargó que la gente no sintiera la espera típica y previa a cualquier show.
Una vez que el estadio quedó a oscuras el show que durante dos horas trasladó al público por una multiplicidad de sensaciones, comenzó.
Las grandes pantallas se encendieron para mostrar el video oficial de difusión de Stravaganza y tras eso el escenario explotó en una performance que incluyó la famosa pileta y acrobacias por el aire.
En unos pocos minutos el público ya estaba obnubilado. Es que realmente la puesta en escena es de nivel internacional. Los vestuarios deslumbran, el trabajo lumínico está a la altura de las circunstancias y el nivel de los bailarines, acróbatas y músicos es excepcional.
La llegada de Flavio Mendoza, siempre acompañado por su partenaire Gisela Bernal, se hizo esperar. Es que tal como él lo sostuvo, reiteradamente, en el espectáculo hay lugar para que se luzcan todos los artistas. Y, es seguro que lo hacen.
Cuando él, Flavio, apareció en escena, lo hizo como tenía que ser, con una performance acrobática en la que baja desde el techo del escenario ubicado a unos 10 metros de altura.
Y no es en la única parte en la que la estrella central demuestra de que “no sólo es una cara bonita”, o un tipo famoso. Él y todo su elenco durante la totalidad del show dan muestras claras de gran profesionalismo.
Las escenas de danza se funden, a la perfección, con las rutinas circenses más vistosas y arriesgadas. Los actores, bailarines, acróbatas -y también las “grandes” figuras del show- vuelan, suben, bajan, se sumergen, todo con una sincronización de gran nivel. Son, casi constantemente, más de 20 artistas compartiendo rutina y escenario y sin embargo no hay ningún traspié.
También hay lugar para el humor, y mucho, es que Stravaganza también tiene cómicos como Maxi de la Cruz que se encargan que no quede nadie sin sonreír.
Tal vez, el aspecto más impresionante de los pasajes de humor es la utilización de las pantallas para lograr actuaciones netamente multimedia. Los actores sincronizan a la perfección con las imágenes a tal punto que los mundos -real y virtual- llegan a fundirse en uno solo.
“Buenas noches Neuquén. Gracias por la energía que nos dan”, pronunció Mendoza antes del saludo final y de la presentación de los artistas locales que lo acompañan – el bailarín Leandro Nimo y Felicitas, la integrante femenina de la banda en vivo-.
Y, la verdad, es que el público también tiene que estar agradecido. “Stravaganza. Water in art” es un espectáculo imponente.
María Pia Mendiberri