WiFi, la tecnología que revolucionó la conectividad

Aunque lleva menos de 30 años entre nosotros, se convirtió en una tecnología imprescindible para trabajar, estudiar, entretenerse y comunicarse. Un repaso por su impacto en la vida cotidiana.

Por Redacción

WiFi, el motor silencioso de la vida digital.

Conectarnos a internet sin cables es una acción tan cotidiana que pocas veces nos detenemos a pensar en la tecnología que la hace posible. Sin embargo, el WiFi, que cada 20 de junio celebra su Día Mundial, lleva menos de tres décadas entre nosotros y se convirtió en una herramienta indispensable para la vida diaria.

Desde su aparición a fines de los años noventa, el WiFi pasó de ser una forma práctica de acceder a internet sin cables a convertirse en una infraestructura esencial para la economía digital. Su desarrollo impulsó nuevas formas de trabajo, facilitó la educación a distancia, amplió el acceso a la información y permitió que millones de personas se conectaran desde prácticamente cualquier lugar.

La efeméride fue impulsada en 1999 por la Wireless Ethernet Broadband Alliance (WECA) junto con el Connected Community Forum para destacar el papel de esta tecnología en la conexión de personas, comunidades y ciudades.

Hoy, computadoras, celulares, tablets, televisores inteligentes, cámaras de seguridad y decenas de dispositivos utilizan redes WiFi para comunicarse entre sí o acceder a internet. Gracias a esta evolución, actividades como el teletrabajo, las videollamadas, el entretenimiento en streaming, los hogares inteligentes y numerosos trámites digitales forman parte de la rutina de millones de usuarios.

No obstante, el acceso a la conectividad continúa siendo un desafío. Según datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), más de 5.300 millones de personas utilizan internet, aunque alrededor de 2.600 millones permanecen desconectadas. Las diferencias entre regiones, niveles socioeconómicos y géneros muestran que la brecha digital sigue siendo una asignatura pendiente.

Al mismo tiempo, el crecimiento de la conectividad también plantea nuevos desafíos en materia de seguridad. Cada día circulan por redes inalámbricas documentos laborales, fotografías, datos personales, operaciones bancarias y conversaciones privadas. Como ocurre con cualquier tecnología ampliamente utilizada, los ciberdelincuentes buscan aprovechar posibles vulnerabilidades para acceder a esa información.

Especialistas en ciberseguridad señalan que tanto las redes públicas poco protegidas como los routers domésticos con configuraciones desactualizadas pueden aumentar los riesgos. Por eso, el Día Mundial del WiFi también invita a revisar los hábitos digitales y adoptar medidas sencillas para proteger la información personal.

  • Recomendaciones

Fortalecer la seguridad de una red WiFi no requiere conocimientos técnicos avanzados, sino incorporar algunas prácticas básicas. Los especialistas aconsejan cambiar el nombre y la contraseña predeterminados del router, mantener actualizado su software y desactivar las funciones que no se utilizan, ya que pueden ampliar innecesariamente la superficie de exposición frente a posibles ataques.

También recomiendan extremar las precauciones al utilizar redes WiFi públicas, especialmente al realizar operaciones bancarias o ingresar datos personales, y realizar copias de seguridad periódicas de la información más importante para poder recuperarla rápidamente ante cualquier incidente o pérdida inesperada.

NA


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