Tereschuk: “Más que giro a la derecha, hay más dificultades para gobernar”




Para el analista, Bolivia se diferencia de un caso de inestabilidad presidencial clásico en que hubo acción u omisión de las fuerzas de seguridad y FF. AA. que fueron decisivas en el golpe de Estado.


En un mes de violencia y golpe de Estado ya han fallecido 32 bolivianos.

Nicolás Tereschuk es politólogo y se ha especializado desarrollo económico e industrialización. Como docente en la Universidad de Buenos Aires (UBA), enseña e investiga sobre el liderazgo presidencial en Sudamérica y los ciclos de crisis e inestabilidad que han enfrentado los mandatarios de la región. Desde esa perspectiva, no duda que el golpe de Estado en Bolivia marca una ruptura en la región ya que, si bien desde 1979 un 20% de los presidentes tuvo que abandonar anticipadamente el cargo, “nunca se cayó la institucionalidad democrática, como en este caso”, expresó.

P- ¿Cómo evalúa este nuevo ciclo de inestabilidad política en América Latina? Además de Venezuela y Nicaragua, hemos tenido convulsiones en Perú, Ecuador, Chile y ahora en Bolivia.

R- En nuestro análisis de los liderazgos presidenciales, marcábamos que durante todo el ciclo de “giro a la izquierda”, gobiernos progresistas, populistas, populares , “marea rosa” o la etiqueta que quieras ponerle coincide con un ciclo de estabilidad de los gobiernos. Desde el inicio de las transiciones a la democracia desde los 80 hasta acá lo que hubo en varias oportunidades fueron situaciones de inestabilidad presidencial. El presidente cae sin que caiga el presidencialismo ni el sistema democrático. En los 70, salvo Colombia y Venezuela, cuando en la región caía el presidente caía el sistema democrático. Había un golpe de Estado y dictadura. En los 80 y 90 hay varias caídas “a lo Collor de Melo” o “a la de la Rúa”, por movilizaciones o juicio político, una especie de “tormentas perfectas” donde se dan protestas callejeras intensas y pérdida de apoyo del presidente en el Congreso. Desde un tiempo a esta parte, se discute si hay un giro a la derecha y un nuevo ciclo de inestabilidad. Ojo que los desafíos también existieron en los gobiernos de izquierda: hay que recordar el conflicto de Evo Morales con la Media Luna conservadora de Bolivia a mitad de su mandato y el del kirchnerismo con el campo en 2009. Esos gobiernos lograron enderezar la situación y seguir. Ahora vemos nuevos desafíos a la estabilidad y algunos presidentes han caído: Kuczysnki en Perú, Dilma Rousseff en Brasil, antes Fernando Lugo en Paraguay.

P-¿Cuál es la razón?

R-Concluimos que no es que hay un giro completo a la derecha, más bien desde hace un tiempo a esta parte hay dificultades para gobernar, entendido como mantenerse en el poder, desplegar una agenda propia, lograr la reelección o influir en el sucesor. Incluso antes de estos 40 días que conmovieron a la región, había pisos bajos de popularidad de los presidentes. Incluso Iván Duque en Colombia o Jair Bolsonaro en Brasil, o bajan o se estancan. En ese contexto aparecen las situaciones de Ecuador, Perú, Chile. Acá Macri no logra su reelección, que es la norma regional, aunque lo de Bolivia es diferente.

P-¿Por qué?

R-Se diferencia de un caso de inestabilidad presidencial clásico en que acá en Bolivia hay acción u omisión de fuerzas de seguridad y las FF. AA. que fueron decisivas en el desenlace. Y la salida de Morales del poder termina en un asilo político, incluso con amenaza a su seguridad personal. De la Rúa renunció un 20 de diciembre y el 21 concurrió a la Rosada a completar cuestiones de agenda. En la región siempre hubo resoluciones cuasi-parlamentarias a las crisis y siguió la institucionalidad democrática: como en Argentina en 2001 donde se pusieron en marcha la ley de acefalía y el Congreso, por más que tuvimos 5 presidentes en una semana. Hubo mecanismos improvisados, informales, parlamentarios para resolver el tema y mantener la continuidad institucional. En Bolivia lo que vimos fue a Yaninne Áñez jurando en un congreso en minoría y desobediencia y pedido de renuncia de los militares al presidente Morales.

P Muchos señalan que hubo transformaciones sociales en los diez años de de estabilidad y crecimiento, mucha gente que salio de la pobreza y una nueva clase media que no se siente contenida por los mecanismos tradicionales de la política y los partidos

R: Es un debate muy interesante pero requiere más profundidad. Te podría decir que hubo una seguidilla de golpes alrededor del año 1930, después de la gran crisis mundial, pero también se producen en momentos de elevado nivel de crecimiento y disminución de desigualdades, como sucedió ahora en Bolivia. Muchas veces los altos niveles de crecimiento también generan conflictos sociales y políticos fuertes. El Cordobazo en Argentina se produce uno de los periodos de mayor crecimiento y actividad de la industria, con pleno empleo. Sí se puede decir que En la región hubo crecimiento, menor desigualdad, pero las estructuras económicas no se vieron modificadas, el acceso ciertos servicios públicos tampoco, aparecen conflictos no economicos sino culturales, étnicos, regionales. Hay realidades diferentes: Argentina tiene uno de los peores periodos socioeconómicos de su historia reciente y esta resolviendo políticamente sus problemas de otra manera, hasta aquí. No hay recetas únicas.

P-Hay debates sobre en qué medida el sistema presidencial por su rigidez de mandato no es responsable de algunas de esta inestabilidades…

R-Es un debate antiguo interesante en la ciencia política, el disparador fue Juan Linz, un politólogo de la universidad de Yale. La práctica y ciertos estudios muestran que muchas veces cayeron los presidentes y los sistemas democráticos se las arreglaron bastante bien con estos mecanismos cuasi parlamentarios para dar continuidad institucional.

P-O sea no sería un problema de diseño institucional…

R-Creo que no. Son procesos complejos, no se cambian con diseños de pizarrón, hay cambios profundos que van a requerir no de diseños, sino dirigencias muy atentas a los cambios que se están produciendo. Como ese baqueano que pone el oído en el piso y siente al caballo viniendo, deben estar más conectados.

P-Bueno, hubo críticas a la desconexión de los presidentes de Ecuador y Chile, que tardaron en reaccionar a las protestas. Evo Morales también.

R-Si bien Evo fue víctima de un golpe, otra situación, ellos mismos admiten que hubo algo que los sorprendió. Hubo sectores que se movilizaron y no eran la derecha que dio el golpe. Hubo actores nuevos que se montan en las protestas para llegar al poder, actores internacionales que inciden, como la OEA, y otros que salen a reconocer rápidamente al “gobierno interino”, como EE. UU. Hay que revisar el rol de los poderes judiciales, como la detención de Lula que incidió en un proceso electoral brasileño y luego la persona que lo mandó preso termina como ministro del gobierno entrante. Son situaciones novedosas.

La lupa en los presidentes sudamericanos

Nicolás Tereschuk es Licenciado en Ciencia Política (UBA), donde también en docente, y realizó una Maestría en Sociología Económica (IDAES-UNSAM).  es fundador y escribe habitualmente en el blog http://artepolitica.com. Ha escrito "La calesita argentina" y Es co-autor del libro “El príncipe democrático sudamericano. Liderazgos Presidenciales en el Siglo XXI” en la Región (Eduvim).


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