«Todo queda entre nosotros»
El ex coach de Guillermo Coria habla sobre su distanciamiento del top ten y niega cualquier conflicto.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (Por Juan Ignacio Pereyra) Como un psicólogo y su paciente. Así entiende Alberto «Luli» Mancini la relación entrenador-jugador. Por eso no piensa romper el secreto profesional. De paso por Bariloche, donde el verano se estacionó más de lo habitual, el ex entrenador de Guillermo Coria, número cuatro del mundo, dialogó en exclusiva con «Río Negro».
Todavía retumba en el ambiente tenístico su decisión de no seguir al lado de Coria. El tema lo fueron charlando en el Abierto de Australia y, después de ahí, acordaron terminar la relación. A pesar de eso, Mancini estuvo en Buenos Aires, en Pilar, acompañando a Coria en los entrenamientos previos al viaje a Marruecos, donde el equipo argentino jugó la Davis. Pero «Luli» no viajó junto al jugador. Entonces surgió el rumor de la separación. Luego de la Davis, el propio jugador lo confirmó. Sin embargo, el tema causa intriga por el hermetismo de las partes con respecto a las razones que motivaron la separación. Coria, su entorno y Mancini parecen haber sellado un pacto de silencio por el cual ninguno ventilará las razones del distanciamiento. Fiel a sus convicciones, Mancini evitó cualquier polémica. «No hay nada para decir. Todos quieren escuchar la causa, los motivos, pero es algo muy privado entre el jugador, su entorno y yo», explica sereno, mientras saborea un jugo.
– Coria dijo que fue una determinación de tu parte, ¿es así?
– Fue una decisión tomada en conjunto, motivada por mi lado. Pero no existe una mala relación ni mucho menos. El trato es cordial con Guillermo, con la familia y con todos. Decidimos tomarnos un tiempo para elaborar ciertas cosas. Pero nada más.
– ¿Por qué?
– Por cuestiones personales entre él, su entorno y yo, que sólo nosotros vamos a saber. Y que prefiero no divulgar por una cuestión de profesionalismo.
– Coria expresó que en el futuro le gustaría volver a entrenar con vos.
– Sí, la posibilidad está. Puede ser en dos meses, cinco o un año. No sé cuánto. El tiempo es indefinido. Es un tiempo de reflexión, digamos.
– Terminaste la relación con un jugador que puede ser número uno.
– Al margen de que, reitero, no voy a hablar de los motivos, son decisiones que uno toma. La gente puede pensar «está dejando al cuatro del mundo». Yo no lo veo así. Es una determinación que tomé en conjunto con él. Es un tiempo de reflexión y ojalá podamos volver a trabajar juntos en otro momento. No siento que esté dejando a alguien.
– ¿Crees que Coria está obsesionado con ser número uno?
– Es una meta a largo-mediano plazo que nos habíamos puesto y, creo, puede llegar a cumplir. Ojalá lo haga.
Mancini atenaza las razones. Sin embargo, buceando con lupa sobre algunos conceptos más generales, se puede deducir alguna respuesta sobre el tema.
Hace más de dos décadas, jugadores como Guillermo Vilas o José Luis Clerc transitaron toda su carrera en compañía de sólo un par de entrenadores. El tiempo pasó, las presiones cambiaron, el dinero inundó el circuito y la paciencia se achicó. Quizás por eso las últimas camadas de tenistas argentinos, muchos en menos de la mitad de su vida profesional, ha cambiado de entrenador casi como de raqueta. Hasta hoy, Agustín Calleri tuvo siete; Franco Squillari, seis; Mariano Puerta y Guillermo Coria, cinco; Juan Ignacio Chela y Gastón Gaudio, cuatro.
– ¿Por qué pensás que alternan tan seguido a su coach?
– Es difícil saberlo. Puede ser porque no encuentran a la persona o porque se dan roces demasiado rápido. Pero son cuestiones que sólo ellos saben. No puedo emitir un juicio. Quizás sea por un choque de diferentes tipos de objetivos a mediano o corto plazo, o por distintas formas de trabajar.
– ¿Notás diferencias en esa relación entre tu
época de jugador y ahora?
– La base de una relación del jugador con su coach es un objetivo a largo plazo. Y no que cuando se inicia una relación sea buscando resultados inmediatos. Muchas veces algunos pueden confundir que no se trata de un proceso que lleva unos años, sino que es una relación que busca resultados rápidos, que no se dan. Y eso conlleva a una separación. Otras veces pasa que los resultados se dan muy rápido, lo que también provoca que se pierdan de foco ciertas cosas. Eso también produce un cambio. Por lo tanto, puede ser por malos resultados o por muy buenos resultados.
– Las relaciones de los jugadores europeos con sus coach son más largas.
– Sí. Quizás por ser de otro tipo de temperamento. Pero no tengo la respuesta de por qué la nueva camada argentina cambia rápido de entrenador. Eso se lo tendría que responder un psicólogo.
– ¿Pensás seguir ligado al tenis?
– Sí, sin lugar a dudas voy a hacer algo relacionado. Todavía no sé en qué… hay muchas cosas. Tengo la academia en Rosario que pienso seguir. Igualmente es muy reciente la separación. No descarto la posibilidad de seguir haciendo lo mismo en el futuro.
Gaudio, en cuartos de final en Viña del Mar
VIñA DEL MAR (DPA) – En un duelo de argentinos, Gastón Gaudio derrotó ayer a José Acasuso y avanzó a cuartos de final del ATP de Viña del Ma. Acasuso, que hasta ayer estaba igualado a una victoria con el «Gato», se vio fuera de ritmo y le faltó movilidad en los desplazamientos laterales para llegar a los tiros de su compatriota. El lunes, Gaudio se había impuesto con dificultades a Richard Gasquet, el joven de 17 años que es la revelación del tenis francés. El argentino tiene la misión de defender los puntos que obtuvo el año pasado, cuando llegó a semifinales.
Por su parte, el italiano Filippo Volandri barrió con el español Galo Blanco, imponiéndose por 6-2 y 6-0. Volandri, que le había ganado dos veces a Blanco, mostró un juego rápido, contundente y profundo.
En el tercer partido de ayer, el español David Sánchez, defensor del título, avanzó a cuartos de final al derrotar al peruano Iván Miranda por 6-1 y 6-4e. El ganador jugará contra Gastón Gaudio.
En el partido estelar, anoche, el brasileño Gustavo Kuerten enfrentaba a Franco Squillari. «Guga» avanzó al vencer al francés Jean Rene Lisnard. Squillari había ganado al español Oscar Hernández (93 ATP).) El vencedor del match se medirá con Volandri.
Hoy, por octavos de final, el tandilense Mariano Zabaleta jugará contra el español Rubén Ramírez y Nicolás Massú contra el israelita Harel Levy.
Su mirada sobre el circuito
Mancini disfruta Bariloche desde hace una semana junto a su esposa Carolina, su hija de cinco años, su hijo de dos y otros afectos cercanos. Luego de unos días de descanso y algunas reuniones, el miércoles viajará a Buenos Aires para presenciar el ATP que jugarán, entre otros, Coria, Nalbandian, Moyá y Kuerten. Durante la charla , «Luli» también analizó algunas aristas de la actualidad del tenis.
– ¿Te parece que el circuito está más complejo para los jóvenes?
– Cada vez es más competitivo, más presionante, hay más dinero en juego. La plata es un factor difícil de manejar. Eso produce un desgaste mayor del jugador y su cuerpo técnico.
– ¿Quién te parece el jugador más completo?
– Sin dudas (Roger) Federer es el mejor del mundo. Acaba de ganar Australia, ganó Wimbledon, juega bien en polvo y ganó en otras superficies. Es muy completo y rápido. A veces se cae mentalmente, y en esos momentos es más vulnerable.
– ¿Otros?
– (Juan Carlos) Ferrero es muy fuerte mentalmente y parejo. (Marat) Safin, tenísticamente es muy bueno y completo. Pasa que su cabeza a veces lo lleva a tener lagunas. Los argentinos me gustan. Guillermo (Coria) es un gran jugador, completo, que puede jugar en todas las superficies. Si bien tiene facetas del juego para mejorar. David (Nalbandian) también tiene mucho potencial y puede estar mezclado entre los cinco mejores del mundo.
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