Tráfico de aves: un delito que mueve dinero y deja serias secuelas

El encierro y el estrés generan psitacosis, una enfermedad que puede tener consecuencias fatales en quienes la contraen.



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Cuarenta y cinco animales se recuperaron tras un allanamiento en Cipolletti.(Foto: gentileza )

Entre diciembre de 2012 y febrero de 2013 un brote de psitacosis infectó a 13 personas en San Antonio Oeste. Una de ellas falleció. En febrero de este año sucedió algo similar en Catriel, pero la cantidad de infectados fue menor y no hubo víctimas fatales.

Como si se tratase de una tragedia griega, la enfermedad se genera por el estrés de las aves ante el encierro. La bacteria se encuentra en el excremento de las aves, y no se contagia entre humanos, pero puede ser fatal para quien la contrae.

Este es uno de los matices y consecuencias que acarrea el tráfico de aves en la región. Una actividad que mueve mucho dinero, mata a cientos de animales y deja una gran secuela en los que sobreviven a los insalubres y agotadores viajes desde el interior y el norte del país. El loro hablador y el cardenal amarillo son las aves más codiciadas por su canto y belleza. Hay por lo menos medio centenar de especies que se trafican cotidianamente.

La semana pasada se realizó un allanamiento en Cipolletti; se secuestraron 45 animales de 10 especies distintas. La jueza de Instrucción N° 6, Florencia Caruso, dio la orden de allanamiento a un domicilio sobre la calle Jorge Newbery. Fue por pedido de la fiscal Rita Lucia, aunque la causa quedó en poder de Martín Pezzetta quien ya formuló cargos contra una persona imputada por contrabando y venta ilegal de aves. “El delito está comprobado, por el solo hecho de tener aves enjauladas sin permiso, pero se investigará si también hay otros delitos como la caza”, detalló el fiscal. La caza no agrava la infracción, pero podría generar que la pena se estipule más cerca de la máxima que de la mínima.

Por este delito el código establece una pena de prisión que va de 2 meses a 2 años. La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Río Negro prevé multas que parten de los 1.000 llegan a los 200.000. El órgano estatal trabaja en común con los guardafaunas honorarios de Río Negro. La municipalidad de Cipolletti firmó un convenio con la Secretaría para aunar recursos en la cruzada contra el contrabando de aves silvestres. Los 15 allanamientos del último año se realizaron en seis ciudades: Roca, Regina, Conesa, Viedma, Las Grutas y Cipolletti. Se decomisaron más de 550 ejemplares.

Fabián Llanos, guardafauna honorario de Río Negro, detalló que el proceso de tráfico ilegal de aves silvestres “es muy recurrente” en la región pero que “la gente no sabe” del tema y del “daño que le generan a los animales”. Según la estadística, la mitad de las aves que se trafican mueren en el camino.

El cardenal amarillo, de los más demandados en el mercado ilegal, puede costar 1.000 pesos en la región mientras que en Buenos Aires llega a los 4.000. En el país hay cuatro criaderos legales, allí el valor alcanza a los 8.000 pesos. En Europa también son requeridos y la cifra puede alcanzar los 1.000 euros, es decir casi 18 mil pesos teniendo en cuenta el tipo de cambio oficial. El loro hablador tiene un valor similar, llega a los 5.000 pesos. La venta legal siempre duplica ese valor.

De todas las especies que se trafican en el país, la historia del loro hablador es la más paradigmática. El preciado animal, muy requerido para su compra, tiene la particularidad en ser el único que no puede volver a su hábitat. El desarraigado hace imposible su reinserción en el ambiente natural. Por eso, una vez decomisado en un hecho delictivo, y tras la cuarentena en San Antonio Oeste, en ocasiones es devuelto a su “dueño” quedando como depositario legal, hasta tanto la autoridad de aplicación decida qué hacer con el ave.

Qué pasa con las

aves recuperadas

Luego de ser recuperadas, las aves son transportadas hasta San Antonio Oeste. Allí quedan en cuarentena y allí se evalúa
la situación de cada ave. Si es necesario, se las medica con antibióticos para evitar que mueren o contraigan alguna enfermedad. Una vez finalizado el estudio, son devueltas a su hábitat.

El trabajo lo realizan los guardafuanas, incluso se encargan de financiar los viajes cuando el ave debe ser trasladada a otro punto del país. “Tenemos todo el apoyo de la Secretaría de Medio Ambiente de Río Negro, menos plata. Lo hacemos por convicción”, admitió uno de los honorarios rionegrinos. La fluida comunicación que hay entre los gaurdafaunas de las distintas provincias permite que las aves puedan ser reubicadas en su lugar de origen.

Si bien hay más de 50 especies que se trafican irregularmente en el país, estas dos
especies son las más requeridas por sus bellos cantos y coloridos plumajes.

Toda la venta de aves silvestres está prohibida. Sólo se
pueden comercializar aves extranjeras como los canarios, las cotorras y los agapornis, entre otros.

Los guardafaunas están organizando una campaña
para concientizar a los ciudadanos de la región con el lema “sin demanda no hay tráfico”.

En números

Datos

560
aves de más de 35 especies se recuperaron en el último año en Río Negro. Se hicieron 15 allanamientos.

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