Triste, solitario y final

Mike Tyson perdió por nocaut ante Danny Williams.



El nocaut sufrido antenoche por Mike Tyson ante el hasta entonces ignoto púgil británico Danny Williams marca el final de una carrera que tuvo un pasado brillante y que se fue apagando a fuerza de escándalos y por el inexorable paso del tiempo, enemigo implacable de muchos deportistas. Es casi el final para el que fuera el campeón más joven de la historia de los pesados y el que más dinero ganó. También el que más dilapidó.

En la ciudad estadounidense de Lousville, la que vio nacer al mismísimo Muhammad Alí, “Ironman” Tyson sucumbió en cuatro rounds con mucha pena y nada de gloria ante un valiente púgil británico que subió al ring como un desconocido rival, y que terminó derrumbando a un mito viviente del boxeo.

Luego de dos primeros asaltos con golpes cargados de precisión y justeza por parte de Tyson, y que su rival aguantó, la furia del estadounidense sorpresivamente se fue apagando, quizás a causa de sufrir una herida en su arco superciliar izquierdo. Williams al notar el bajón anímico de Tyson, se despachó con una seguidilla de golpes sobre la humanidad de su ya “quebrado” rival. El “Hombre de Acero” ya no era tal y se dejó deslizar por las cuerdas hasta quedar sentado en la lona dando una imagen de impotencia y derrota, y aunque se reincorporó pero en mal estado, el árbitro con buen criterio le realizó toda la cuenta de protección.

Tyson volvió a la actividad después de un paréntesis de casi un año y medio prometiendo que quería “portarse bien”, mostrando un bajo perfil y una amabilidad que contrastaba con su pasado turbulento, lleno de escándalos de todo tipo y mala conducta.

Michael Gerald Kirkpatrick, así se llama realmente, es hijo de Lorna Tyson y Jimmy Kirpatrick y nació en el 'pesado' barrio de Brooklyn, en Nueva York, el 30 de junio de 1966. Desde temprana edad adoptó el apellido de su madre y comenzó a transitar el camino de la delincuencia. El abandono que su padre hizo del hogar y la extrema pobreza que padeció su familia, fueron los sucesos que marcaron al joven Mike por aquellos tiempos y para siempre.

A los 12 años fue internado en un correccional de menores del Bronx, de donde pasó a Castkill. Dos años después conoció a Cus D'Amato, según él “su padre” y su guía en el boxeo y en la vida.

El 6 de marzo de 1985 debutó como rentado y ocho meses más tarde, Tyson recibió e primer golpe duro de su vida: Cus D'Amato muere, y no puede ver a su “hijo” cuando un año y medio después gana la corona del CMB al noquear en dos asaltos a Trevor Berbick.

Pero a partir de allí ya nada fue lo mismo en la vida de Tyson. Sus riñas callejeras, agresiones a fotógrafos y periodistas y las denuncias que recibía por acoso sexual comenzaron a marcarlo.

Tantos problemas debajo del cuadrilátero, derivaron en la destrucción del indestructible. El 10 de febrero del '90, en Tokio, Tyson cae derrotado ante el discreto James Douglas. Era la sorpresa del siglo.

De ahí en más, las idas y venidas del tortuoso destino del 'hombre de acero' se encargaron de que su existencia se asemejara demasiado al infierno. Tres años de prisión acusado de violar a Desiree Washington, las dos derrotas ante Evander Holyfield, la segunda tan recordada por quedarse con un pedazo de oreja de su rival, y la caída ante Lennox Lewis, son hechos que marcaron la última parte de su vida. Por ese tiempo, los únicos sucesos felices fueron cuando en el '96 reconquistó los títulos de la AMB y el CMB, ante Bruce Seldon y Frank Bruno, que perdiera después ante Holyfield.

Tyson subía al ring sin bata. Desnudo, sólo con guantes, como un peleador callejero. Tal vez, ésa sea la imagen resumida de su eterna pelea con la vida. Eso sí. Solo, siempre solo. (AR/Télam)

“El retiro es una posibilidad”

La del viernes debía ser la primera de una serie de siete peleas antes de aspirar a una chance por el título mundial para Tyson, pero Williams y una vieja lesión en su rodilla, de la que se resintió en pleno combate perdiendo casi por completo su ya escasa movilidad en el ring, resultaron determinantes para una lamentable caída. ¿Es un hecho el retiro de Tyson? “Es una posibilidad cierta. No sé qué haremos, pero no le mentiré. Me sentaré a discutir con él sobre su futuro”, dijo el entrenador de Tyson, Freddie Roach, conmovido aún por el nocaut que su pupilo sufrió en el combate.

“Mike me comentó que no podía tirar su gancho izquierdo porque sentía mucho dolor en la rodilla, pero no busco excusas”. explicó el técnico, minutos después de concluir la pelea.

Roach aseguró además que “hablaré con Mike y veré cómo se siente. Tomaremos la mejor decisión, pero esta no debe estar basada sólo en el dinero. El no tiene que pelear por eso”.


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