Turismo: Bariloche apuesta a un verano con los números de la “prepandemia”

La expectativa está puesta en la vuelta del segmento estudiantil y en la incorporación de vuelos. Confían en que la vacunación y la disminución de las restricciones favorecerán los viajes.




La extensión de la campaña vacunatoria, los descuentos tentadores que ofrece el programa Previaje y la multiplicación de las frecuencias aéreas son algunos de los factores que entusiasman a los operadores turísticos de Bariloche y les permiten anticipar que, el próximo verano, Bariloche recuperará terreno perdido y quedaría cerca de los niveles de ocupación registrados antes de la pandemia.

Faltará todavía el público extranjero, que es muy valorado no tanto por su número (en el verano 2020 fue el 14,5% del total) sino por su alto poder de gasto.

El secretario de Turismo municipal, Gastón Burlón, dijo que Bariloche “viene muy bien” para el verano, aunque todavía es prematuro hablar de reservas hoteleras. “Existen señales positivas, como la incorporación de más frecuencias aéreas, que se agotan en poco tiempo”, sostuvo.

Reconoció que hay mucho interés en aprovechar el Previaje, relanzado por Turismo de Nación, que concede descuentos del 50% en ciertos consumos turísticos.

Según Burlón, la aspiración es marchar hacia “la normalización” completa. Ese norte estaría en equiparar cifras con el verano de 2020, antes de la crisis por el Coronavirus, cuando la ciudad llegó a tener, en el trimestre diciembre/enero, un total de 259.000 turistas y tasas de ocupación hotelera de hasta el 65%.

El verano pasado la ciudad volvió a recibir turistas luego de varios meses de cierre estricto.

Según la estadística difundida por el gobierno provincial, entre enero y febrero Bariloche recibió 93.581 visitantes, lo que representa un 59,3% del mismo período del año anterior.

La falta de turistas extranjeros y la limitación que se impuso en el turismo estudiantil explicarían, en parte, ese déficit.
El presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica, Claudio Roccatagliata, dijo que no tiene elementos para vaticinar qué pasará a partir de diciembre, pero descontó que el turismo estudiantil tendrá más movimiento que el último verano, cuando una buena cantidad de hoteles permaneció cerrado por el bloqueo impuesto sobre ese segmento.

Consideró que un cambio que puede perjudicar a Bariloche es la apertura de los vuelos internacionales. “En el verano pasado estaban cerrados los aeropuertos y el turismo que elige habitualmente destinos del exterior se volcó a viajar dentro del país. Ahora los aeropuertos van a estar abiertos, y eso puede resentir a la hotelería de alta gama”, afirmó.

En contraposición Burlón mostró expectativas de que, para el verano, Bariloche también vuelva a recibir extranjeros. Dijo que el Emprotur ya trabaja para la próxima temporada alta y tiene campañas de promoción “direccionadas para todos los segmentos”.

Destacó que Bariloche “es el destino más elegido del país” y aspiran a mantener ese liderazgo. Según Burlón, esta ciudad tiene más frecuencias de vuelos que ninguna otra en el interior y todos los servicios nuevos que ponen las aerolíneas en sus grillas “se venden con rapidez”.

Consideró que el verano “será mejor que el anterior” porque hay menos restricciones para moverse y “todo el mundo está vacunado”. Ante la imposibilidad de viajar afuera, “hay gente de buen poder adquisitivo que redescubrió Bariloche y muchos volverán a elegirlo”. Entre otras señales sobre el auge de ese segmento, señaló “el alquiler de mucha embarcación, como gomones y lanchas. Algo que antes no se veía”.

Por otro lado, el funcionario municipal reconoció que las franjas sociales medias viajan menos porque son las más golpeadas por la crisis económica y dijo que su ausencia “también se siente”.


La recuperación de los viajeros “residentes”


Según el informe estadístico, en el último verano la recuperación fue mucho más notoria en la hotelería de 4 y 5 estrellas, que recibió un 74,5% del total de pasajeros que había albergado el año anterior, sin pandemia. En la hotelería de 3 estrellas, esa proporción fue del 44%;mientras que los de 1 y 2 estrellas (hoteles y cabañas) estuvieron en el 45%.

En promedio, el porcentaje de ocupación de las plazas disponibles en el verano 2021 fue del 43,3%, cuando el año anterior había sido del 57%, pero con más establecimientos disponibles (en el último verano un 24% permaneció cerrado).

Roccatagliata estimó que, en la próxima temporada alta, eso se va a revertir. “Me imagino el 100% de los establecimientos abiertos -afirmó-. La diferencia va a esta en el turismo estudiantil”.

La estadía promedio en el último verano creció respecto de años anteriores (4 días contra 3,5) y Bariloche se destacó en el comparativo nacional respecto de la recuperación de viajeros “residentes”. Entre enero y febrero, esta ciudad registró un 82% de los visitantes argentinos que había recibido en el verano 2020; mientras que Mar del Plata recuperó el 38,7%, Córdoba el 48% y Pinamar 63%.

Burlón destacó que “llenar” una plaza como Bariloche no es tan simple por la enorme oferta alojativa, lo cual le otorga “más mérito" en ese tipo de comparaciones. “Bariloche tiene 31.000 camas, lo cual es mucho más que provincias enteras -afirmó-. Salta por ejemplo tiene en toda la provincia 20 mil camas. Por eso si hablamos de un 70% de ocupación es hablar de muchísima gente. El techo es más alto”.


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