Un adiós a Río Negro con una etapa que puede tener sorpresas
El especial tendrá más de 450 kilómetros. Es muy rápido, pero con piedras y otros escollos.
Termina la apasionante aventura del Dakar en Río Negro. Hoy desde muy temprano se disputará la cuarta etapa, que unirá Jacobacci con Neuquén. Los participantes se encontrarán con una nueva exigencia, más que nada para los neumáticos.
El especial de velocidad, que volverá a reunir a miles de aficionados, se disputará en suelo rionegrino, con un nuevo lugar de largada después de los cambios que se realizaron en la previa a la prueba.
Río Negro es una de las pocas provincias con tanta permanencia del Dakar, después que el pasado domingo recibió a la caravana en tramo de enlace con destino a Madryn, ayer fue sede en Jacobacci y hoy tendrá un especial exclusivo de velocidad, que terminará 20 kilómetros antes de Balsa Las Perlas.
En la cuarta etapa tendrá 488,48 km, de los cuáles 459,38 serán cronometrados, en un terreno similar al de ayer. A los participantes les espera para un tramo de velocidad muy rápido, pero con muchas trampas, como piedras que pueden romper gomas y negociar algunos ríos, de acuerdo a lo informado desde la organización a través de su web.
Habrá tres lugares habilitados para los bolsones de aficionados. Dos estarán entre El Chocón y Rentería, mientras que el restante se emplazará en Arroyito. Según lo informado por quienes colaboran con la organización, estas zonas contarán con baños químicos y puestos de salud, mientras que la seguridad quedará a cargo de Gendarmería Nacional.
Anoche, en los puntos clave y especialmente en la Ciudad Deportiva neuquina, se pudieron ver muchas carpas y los «fans» expectantes por el paso del Dakar.
INOLVIDABLE
El paso del Dakar por la Región Sur rionegrina superó todas las expectativas creadas en torno del tradicional rally. Cientos de “fierreros” se apostaron ayer a la vera de la Ruta 72, por donde ingresó la prueba a Maquinchao. Cuando llegó la primera moto, la del español Marc Coma –alrededor de las 12:40– la situación fue desbordante. Lo mismo sucedió con el arribo de su compatriota Carlos Sainz y los primeros camiones. (AJ)