Un comerciante resistió un robo y terminó baleado

Por Redacción

Un almacenero del barrio Elunei logró esquivar seis balas -dos de ellas al cuerpo- de un delincuente que entró armado para robarle el viernes por la noche. “Lo único que quiero es que no me joda más”, dijo el dueño del comercio cuando supo que el agresor estaba en libertad.

El lunes se realizará una audiencia de acusación en la que el fiscal Maximiliano Breide Obeid pedirá el encarcelamiento inmediato. “El sábado a las 18 se hizo la audiencia de cargos y también formulé la acusación”, dijo el fiscal, quien especificó que solicitó la habilitación de feria ante el “hecho gravísimo” y esperará hasta el lunes venidero para conocer si la defensa accederá al juicio abreviado -con cárcel de inmediato- o deberá esperar hasta el juicio. “Si acepta, el lunes iría preso; si no deberá ir a juicio en unas 2 semanas, lo más rápido que se pueda; todo lo que tuve a mi alcance para hacer, se hizo”, sostuvo el fiscal.

El acusado, Darío Monsalve, vive en el mismo barrio que su víctima, pero su abogado logró evitar la prisión preventiva tras fijar domicilio en otra ciudad.

El asalto a mano armada ocurrió el viernes pasadas las 21. Según describió a “Río Negro” Rubén Rebollo, Monsalve estaba en una moto 110 gris oscura o azul, bajó y entró con una pistola 22 en la mano y dijo “esto es un asalto”.

Como él se fue corriendo del mostrador hacia un costado “tiró en el piso, luego intentó dispararme al cuerpo pero yo le agarré la mano donde tenía la pistola y por eso me dio en la pierna, que si no me da en el cuerpo”.

Un tercer disparo dio en una heladera de gaseosas adentro del local. La pelea continuó entre ambos en la vereda y de la mochila del delincuente -que se abrió- salió una botella de cerveza. “Ya había intentado darle unos piedrazos porque mi marido estaba baleado y no lo largaba; así que agarré la botella y se la dí por la cabeza; ésa la traía él porque nosotros no vendemos alcohol para no tener problemas”, dijo la esposa del comerciante.

El accionar defensivo de la mujer logró poner en fuga al delincuente. Sin embargo, cuando Rubén se fue a hacer las curaciones del balazo en la pierna se volvió a cruzar con el delincuente . “Él les decía a los médicos que le habían querido robar la moto y que por eso tenía la cabeza rota; yo les dije que era mentira, que era el mismo que me pegó el balazo y por eso los doctores llamaron a la policía y ahí lo agarraron”, especificó.


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