Un conflicto con demasiados riesgos

Por Redacción

análisis

TEL AVIV/GAZA.- Fue un golpe al centro nervioso de Hamas: con la muerte del jefe militar de Hamas, Ahmed Jaabari, Israel ultimó al más alto líder del movimiento islamista en la Franja de Gaza en casi una década. Miles de palestinos se congregaron en el entierro del influyente líder, al que Israel describió como “jefe del Estado Mayor” de Hamas. Hombres armados dispararon salvas al aire, mientras que otros juraron vengarse de Israel al trasladar el féretro de Jaabari por las calles de Gaza. “No abandonaremos la resistencia”, aseguró su hijo Muas, de 20 años. La muerte de su padre no destruirá las brigadas Al Qassam, sostuvo. “Continuaremos portando fusiles y seguiremos su legado”. En la primavera de 2004, Israel mató con ataques selectivos en el lapso de pocas semanas al fundador de Hamas, jeque Ahmed Yassin, y a su sucesor Abdelaziz al Rantisi. El mensaje del nuevo y letal ataque aéreo, cuidadosamente preparado, es claro: Israel ya no está dispuesta a someter a su población a la arbitrariedad de los militantes palestinos y quiere frenar por todos los medios los permanentes ataques con cohetes contra la Franja de Gaza. El objetivo claro de la operación militar bautizada por Israel como “Pilar de Defensa” es intimidar a la cúpula de Hamas, para que ésta ponga fin a los ataques con cohetes contra Israel. Los militares israelíes ya comenzaron a convocar reservistas para una eventual ofensiva terrestre. El diario israelí “Haaretz” ya se refirió a “la primera guerra del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu”. Algunos expertos apuntan que también antes de la última guerra en Gaza, que comenzó hace casi cuatro años, estaban previstas elecciones parlamentarias en Israel. Sin embargo, una reiteración de la campaña en la Franja acarrearía también numerosos riesgos para Israel. Además de las bajas entre sus soldados, existe asimismo el peligro de que Hamas pueda reanudar sus atentados suicidas en Israel. (DPA)