Un “Desván” abierto al pasado y al presente

Plantea un tema actual y pendiente: la trata de personas.

Por Redacción

VIEDMA (AV).- Este sábado, a las 22, y el domingo a las 20, se estrena la obra “Desván”, de la dramaturga Patricia Suárez, en el Teatro El Tubo. De la mano de la Asociación de Teatro Independiente Purogrupo, se presenta esta delicada y compleja pieza protagonizada por las jóvenes Mimí Nieto y Belén Bonini. Ellas serán las que interpretarán sobre las tablas una historia que toca mucho de nuestra realidad contemporánea y que plantea un tema pendiente para nuestra sociedad: la trata de personas. En el detrás de escena, dirigiendo esta puesta, se encuentra la experimentada teatrera Silvia Gentile. Actriz de larga trayectoria, y una de las fundadoras de El Tubo, comentó a “Río Negro” el largo camino recorrido hasta este próximo estreno. “Cuando yo la leí me gustó mucho. Pensaba en hacerla yo con otra actriz, pero no coincidimos, no se dio. Y charlando con Mimí aceptó el desafío y trabajamos mucho con la obra, y con otra actriz. Tuvo un inconveniente la otra chica y apareció Belén. Así, como si fuera una cosa mágica, y nos pusimos a trabajar. La verdad es que ha sido un placer elaborar la obra con ellas dos. Con Mimí venimos hace un año preparando esta pieza. Con Belén estamos desde abril. Fue rápido el trabajo. Pero fue muy bueno, muy lindo hasta ahora”, dijo Gentile. La historia habla sobre una hora en la vida de dos mujeres, implicadas en la trata de personas. Ambientada en la década del ‘20, en Rosario, el contexto lo brinda esa tenebrosa red de prostíbulos que asociaciones como la Zwi Migdal, emplazaban. Esta fue una red mundial de trata de personas que operó entre 1906 y 1930 con sede en la ciudad de Buenos Aires. La conformaban delincuentes de origen judío/polaco y se especializaban en la prostitución forzada de mujeres judías. “Desván” es ese lugar en donde se guardan cosas viejas. Pero también se puede leer como el lugar de los recuerdos, desde lo que es revivir un pasado. “La obra está ubicada a principios del sigo pasado. La época es ésa, pero también es ésta… Desde mi lectura, desde mi arte, quise hacer un aporte a lo social, a lo que nos pasa”, explicó Gentile. Entre el trabajo semanal, las obligaciones cotidianas por fuera del teatro, las protagonistas también encontraron en esta realización muchas cosas para rescatar. “Nos sentimos muy bien con Silvia, porque su trabajo con nosotras fue mucho más allá de lo que es dirigir ahí atrás, manejar una luz y dar indicaciones. Ella indagó e hizo que laburáramos internamente, e hiciéramos carne toda esa información”, compartió Belén. La cita es en Belgrano 747 y las entradas tienen un valor de cuarenta pesos. Para quienes no puedan ir este fin de semana, vale decir que habrá otras funciones el sábado 1 de septiembre a las 22 y el domingo siguiente a las 20.

“Desván” es ese lugar en donde se guardan cosas viejas. Pero también es el de los recuerdos.