Un escándalo religioso, una hazaña periodística
Aunque entre líneas, el filme tiene un mensaje muy relevante para el mundo noticioso digitalizado de hoy: el periodismo de investigación requiere de tiempo, perseverancia y dinero.
EN PRIMERA PLANA
Las historias que aún hoy engrandecen la profesión periodística se agradecen en Hollywood. Y “En primera plana” (“Spotlight’’) es una de ellas, la de un equipo de investigación que hizo historia con su trabajo.
Se trata de un drama dirigido por Thomas McCarthy y escrito por el propio McCarthy en colaboración con Josh Singer sobre el equipo especial del “The Boston Globe”, y cómo su cobertura del escándalo que se cernía sobre el arzobispado de Boston desembocó en un mayúsculo problema para la institución por los abusos a menores por parte de varios religiosos.
“The Globe” se hizo con el premio Pulitzer en 2003 por este trabajo, una historia con suficiente fondo como para que actores de peso se unieran a la causa. El reparto lo encabezaran Michael Keaton y Mark Ruffalo, célebre en Hollywood entre otros por su papel de Hulk en la saga “Los vengadores”. Rachel McAdams, Liev Schreiber, Brian d’Arcy James y Stanley Tucci en el papel del abogado Mitchell Garabedian completan el elenco de este filme que fue elogiado por la crítica.
“En primera plana’’ es un filme periodístico que crea su drama siguiendo de cerca los pasos de los desaliñados y tercos reporteros del “Globe”. Su trabajo desveló el encubrimiento generalizado que llevó a la renuncia del cardenal Bernard F. Law, sacudió a la Iglesia hasta el Vaticano y le ofreció algo de justicia a las miles de víctimas.
Para hacerla, McCarthy y el guionista Josh Singer pasaron más de dos años estudiando paso por paso la investigación de los reporteros que, aunque inicialmente se mostraron escépticos, se convencieron por la diligencia de los realizadores. Además de reunirse con víctimas y periodistas, McCarthy y Singer revisaron documentos y correos electrónicos de años de trabajo que culminaron con la publicación del reportaje en el 2002.
“Rápidamente se hizo evidente que ellos pretendían investigar tanto sobre nosotros como nosotros investigamos sobre la iglesia al principio’’, dijo Walter Robinson, quien encabezó el equipo de investigadores. “Nos hizo confiar más en ellos’’, añadió Mike Rezendes, otro de los periodistas.
Los reporteros se mantuvieron involucrados a lo largo de la escritura del guión, y después se reunieron con los actores y visitaron el set en Toronto, que en el filme pasa por Boston. “Por un lado, Josh y yo tuvimos una conexión fuerte con ellos, pensamos que eran personas realmente interesantes y dinámicas’’, dijo McCarthy. “Admiramos mucho el trabajo que habían hecho. Cuando fuimos trayendo a los actores, que tuvieron la oportunidad de pasar tiempo con ellos, éstos se sintieron del mismo modo’’.
Ruffalo salió de la experiencia con un profundo aprecio por Rezendes. “Rara vez uno tiene la oportunidad de sentarse junto a un maestro y entender cómo hace su trabajo’’, dijo el actor.
“En primera plana’’, sin embargo, no es del todo laudatoria. Muestra tropiezos, retrasos y descuidos autodestructivos durante el proceso de investigación. Aunque entre líneas, tiene un mensaje muy relevante para el mundo noticioso digitalizado de hoy: el periodismo de investigación requiere de tiempo, perseverancia y dinero.
Su fuerza, afirman los entendidos, reside en contar la historia de la manera más ceñida posible a los hechos reales y sin convertir en héroes a los periodistas, como ocurrió con otros tantos títulos de Hollywood.
Su otro gran mérito, de acuerdo con McCarthy y al propio Keaton, es su énfasis en la muerte del periodismo escrito y de investigación, pues ya no hay dinero para poder pagar a reporteros dispuestos a trabajar en un reportaje de gran envergadura. “Eso es lo que estamos hablando”, dijo Keaton en una entrevista con “Entertainment Weekly”. “¿Van a sobrevivir todos esos periódicos? La verdad es que no hay dinero”.
Él, por su parte, hace lo que puede. Se define como un ávido lector de “The New York Times” y afirma que siempre está dispuesto a leer diarios locales en cada ciudad por la que pasa, como Toronto o la suya de nacimiento, Pittsburgh. Considera que es una prioridad mantenerlos vivos por la clase de servicio que le hacen a la sociedad.
Keaton explica, además, que el filme mete el dedo en la llaga con determinados personajes, como el de la periodista que la interpreta McAdams y que está realmente preocupada por el impacto que pueda tener el caso en gente creyente, como su abuela.
“Creo que esa es una parte de la película que no se menciona lo suficiente: toda la gente que realmente perdió la fe”, explica el actor nominado a un Oscar por “Birdman”. “Mi hermano estaba tan disgustado sobre el escándalo de la Iglesia que se alejó y no quiso saber nunca más de ellos”.
Al final, las demandas en torno de los casos ocurridos en 2002 se saldaron con una indemnización de unos 100 millones de dólares, una cantidad que dañó las finanzas de la Iglesia pero más su reputación. (AP/DPA).
EN PRIMERA PLANA
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