Un escenario casi de ficción

Por Redacción

Las tribunas casi desiertas en el estadio Diego Maradona para el partido entre Argentinos e Independiente la noche del viernes, pintaron el triste paisaje de un fútbol argentino en terapia intensiva.

«Jugar así ni vale la pena, es una tristeza total. Si siguen así, van a matar al fútbol», afirmó Carlos Herrera, un fanático de Argentinos. Herrera fue uno de los apenas 2.000 aficionados locales (sólo socios y abonados) que presenciaron el triunfo de Argentinos, en un estadio diezmado a raíz de la nueva disposición de la AFA para combatir la violencia en las canchas.

Así, el partido se jugó con tribunas silenciadas por la falta de duelo de cánticos entre las hinchadas y despojadas de todo el folclore del fútbol, con apenas cuatro o cinco banderas del 'Bicho' local. «En circunstancias normales, la cancha podría haber tenido más de 15.000 espectadores, pero Argentinos cuenta con unos 5.000 socios y apenas 2.500 están al día, por lo que el partido representó una pérdida importante de ingresos para el club», lamentó la oficina de prensa del equipo de La Paternal.

Afuera del estadio, se percibía la misma desolación además del disgusto de los vendedores. «No se vende nada, esto no es negocio para nadie. A quién se le va a vender si casi no hay gente y el ambiente se parece más al de un velorio que al de un partido de Primera», comentó Miguel Durán en la puerta de su bar, frente a la cancha del 'Bicho'.