Un invernadero en el altillo de su taller
RÍO NEGRO
En una habitación que funcionaba como un pequeño taller y depósito, la Policía detectó un pequeño boquete en el techo. No había una escalera instalada sino que debían colocar una plegable para subir. Cuando lo hicieron, descubrieron un altillo que abarcaba casi todo el largo de la casa, que está ubicada en una chacra de la colonia María Elvira, muy cerca de la zona urbana de Cipolletti.
Allí había un invernadero con un sistema de calefacción casero, pero automatizado. Se regulaba la temperatura y se encendían las luces. Además se corría una cortina en el techo que permitía el ingreso de la luz solar. De ese lugar secuestraron seis estufas eléctricas, macetas para plantines, tres paneles con tubos fluorescentes, tierra con abono, cinco prensas (para hacer los “ladrillos”), una balanza de precisión, celulares, semillas de marihuana, y marihuana ya molida.
Presumen que en esa dependencia preparaban los almácigos y que cuando las plantas tenían ya un tamaño considerable, las trasplantaban a la huerta. Cuando las cosechaban, realizaban el secado y prensado también en ese lugar. En la casa hallaron, además, marihuana seca en cajas. Estiman que comercializaban la droga sólo en “ladrillos”.