Un nuevo episodio del juego de grises



El voto en el congreso del Movimiento Popular Neuquino mantuvo la respiración contenida en el gobierno nacional. Una negociación posterior destrabó el apoyo.

Cambiemos contaba a Alma Sapag para llegar justo a los 129 votos que necesitaba para conformar la mayoría. La legisladora no llegó a sentarse en su banca porque, en medio de un caos fenomenal, nadie le indicó dónde estaba su lugar. Ratificó que tal como estaba el proyecto no lo iba a votar, por eso participó con Gutiérrez de una reunión el viernes con otros gobernadores , y el aporte por única vez a los jubilados que cobran menos de 10.000 pesos destrabó el voto.

La relación del MPN con los partidos que son gobierno a nivel nacional tiene un historial que inauguró el padre de Chani, Elías, el 15 de marzo de 1984, cuando votó en contra de la ley de reforma sindical impulsada por el ministro radical Antonio Mucci. “En todo momento dijimos que nuestra línea era conseguir un despacho unánime o rechazar el proyecto, y cumplimos”, dijo el entonces senador a este diario. La ley, rechazada por 24 a 22, separaba los fondos sindicales de los de la obra social y permitía la participación de las minorías en la conducción. El hermano de Elías, Felipe, era gobernador y Ricardo Alfonsín el presidente. Ambos tenían una respetuosa relación.

En el gobierno de Cristina Fernández hubo dos episodios que pusieron al límite la relación con el entonces gobernador e hijo de Elías, Jorge Augusto. En julio de 2008, el senador Horacio Lores votó en contra de la resolución 125 que establecía retenciones móviles para los exportadores, con lo que el conteo quedó en 36 a 36 y, como se recuerda, desempató Julio Cobos con su voto no positivo. El respeto entre el gobernador y Lores impidió que se abriera la puerta a otros mecanismos de convencimiento.

El segundo voto fue el 25 de abril de 2013. El kirchnerismo tenía los ajustados 129 votos para aumentar la cantidad de integrantes del Consejo de la Magistratura que eligen y destituyen jueces. Cuando se votó, mayúscula fue la sorpresa al ver que en el tablero aparecían 128 votos y Alicia Comelli hizo tronar su voz: “No me tomó el voto”, luego de haber admitido que una organización no gubernamental, que se oponía a la ley, la amenazó para direccionar su voto por el no.

La lectura de Cambiemos es cruda. Aducen que la estrategia de los grises en este contexto es inconducente. “Si votaba a favor quedaba bien con el gobernador, que podía demostrar a Macri que tiene ascendencia sobre sus representantes, pero cosecharía la antipatía de los gremios que le iban a enrostrar su campaña a favor del ISSN”, se indicó para contrastar con el voto negativo.

El gobernador Gutiérrez dice que tiene cierta independencia del gobierno nacional y muestra gestos de rebelión en cuestiones de forma. Macri tiene una factura pendiente en su obsesión por cortar la industria del juicio y se lo dijo en forma personal cuando inauguró el Tercer Puente. Los diputados del MPN Inés Villar Molina y Adrián San Martín se abstuvieron de votar en febrero la ley que pone coto a los reclamos judiciales luego de que el damnificado cobró una indemnización resuelta por una comisión de médicos. Diez meses después, envió un proyecto a la Legislatura cuyo tratamiento quedó en una pausa en la comisión que dirigen Damián Canuto (Pro) y Gloria Sifuentes (MPN). La cantidad de juicios a las ART aumentó un 30% en Neuquén en los primeros meses de este año.

El gobierno provincial tiene el amortiguador de las regalías que le permite cierto grado de maniobra, aunque el incremento del gasto salarial lo hizo más dependiente de la coparticipación y los envíos de fondos especiales como los que recibió para paliar el rojo de la caja de jubilaciones del ISSN. Gutiérrez tuvo y sabe que va a tener que visitar con mucha frecuencia el despacho del ministro de Energía Juan José Aranguren, además de su ministro preferido, Rogelio Frigerio, porque del norte energético de Vaca Muerta depende la supervivencia financiera.

El voto del MPN en el Congreso estuvo, otra vez, en el centro de la relación que el gobierno provincial y el nacional tejen para reducir el grado de rebelión.

El historial de los representantes nacionales de Neuquén tuvo su debut cuando Elías Sapag hizo fracasar la ley sindical de Antonio Mucci.

Datos

El voto del MPN en el Congreso estuvo, otra vez, en el centro de la relación que el gobierno provincial y el nacional tejen para reducir el grado de rebelión.
El historial de los representantes nacionales de Neuquén tuvo su debut cuando Elías Sapag hizo fracasar la ley sindical de Antonio Mucci.

Comentarios


Un nuevo episodio del juego de grises