Un resultado de la imprevisión



Una vez que recibió el diagnóstico de la gravísima situación energética, el presidente Kirchner comprendió que el margen de maniobra era casi nulo.

El informe daba cuenta que inexorablemente la población sufrirá corte en el suministro de electricidad como consecuencia de varios factores adversos.

Si bien es cierto que el clima ha jugado una mala pasada, no es menos cierto que la imprevisión oficial es en gran medida responsable de la crisis actual. Por un lado por que nadie se sentó con las empresas a resolver los problemas generados por la pesificación de la economía y por el otro porque muchos fueron los ministros del actual gabinete que incentivaron el consumo de gas en el transporte, a sabiendas de que había que cuidar el recurso si no se hacían inversiones en nuevos gasoductos.

Está claro que esto no es sólo atribuible a la administración Kirchner ya que su aliado Eduardo Duhalde estaba al tanto de la situación desde comienzos de 2002 por un informe elaborado por CAMMESA donde claramente pronosticaba escasez de electricidad, a menos que se encararan urgentes obras, lo que suponía, después de la megadevaluación, una actualización tarifaria que fue sistemáticamente negada por las apetencias electorales de Kirchner y Duhalde.

Hoy la tarifa sólo alcanza para que las empresas hagan un modesto mantenimiento pero ni pensar en poder hacer inversiones. Lo curioso es que ayer el propio ministro Lavagna reconoció la necesidad de un ajuste de tarifas luego de casi dos años de gestión.

Si bien es cierto que el aumento tarifario fue bloqueado en la justicia, nada hizo Lavagna para planificar las inversiones desde entonces.

Frente a este escenario, el ministro intentará no ser arrastrado por la crisis y es por ello que comenzó a sembrar culpas por todos lados. El corte de las exportaciones de gas es una salida coyuntural.

Significa desbalancear aún más las cuentas de las empresas, puesto que el gas que se exporta se cobra tres veces más que aquel que se destina al mercado interno.

Y desbalancear las cuentas de este sector significa que las inversiones, que es la clave hoy para resolver este problema, tardarán aún más en llegar al país.

Nota asociada: Racionalizan la exportación de gas por la crisis energética  

Nota asociada: Racionalizan la exportación de gas por la crisis energética  


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Un resultado de la imprevisión