Una cadena de favores salvó a un potrillo

Lo halló un hombre al costado de la ruta, cerca de Arroyito, con sus patas delanteras quebradas. Lo operaron en Neuquén y ahora lo cuidan en Roca.

Por Redacción

Ampin Stark no es el personaje nuevo de la serie de TV más vista, pero conquistó los siete reinos cuando una cadena de favores se formó para salvar su vida.

El primer eslabón: Marcelo apareció al costado de la ruta. Al pasar Arroyito vio que un potrillo herido, tirado en la banquina, se movía. Intentó mirar a otro lado pero dijo ‘no me lo voy a perdonar’ y volvió a buscarlo.

Tenía las patas delanteras quebradas y estaba mojado por la lluvia que se empezaba a poner brava. Cuando llegó a su casa, a la vista quedaba que el tema era grave y llamó a sus conocidos en busca de orientación.

Así apareció el segundo eslabón: Lucía, del club hípico San Jorge. “Eran las 12 de la noche del sábado y me dice ‘tiene el hueso de la pata a la vista’”, contó Lucía y relató que primero pensó lo peor, pero comenzaron a llamar al veterinario para ver qué se podía hacer.

Marcelo, su mujer Roxana y los chicos Lucas, Melisa y Axel lo cuidaron toda la noche y a la mañana apareció el tercer eslabón: Lucio Agúndez, el veterinario. “No había mucho para hacer porque necesitaba placas y era domingo. La fractura estaba al nivel de los cartílagos de crecimiento y estaban expuestas”, relató.

Ante el panorama decidieron llevarlo al club hípico. Ahí, durante el domingo los petiseros ayudaron a cuidarlo.

El lunes, la lluvia no daba tregua pero había que salir a la calle para salvar a Ampin. Lo llevaron a hacer las radiografías a primera hora y de ahí, a la veterinaria de Lucio para la cirugía.

“De las placas nos hicimos cargo con mi marido y el costo de la operación, que salió 15 mil pesos, lo afrontó Marcelo”, dijo Lucía.

La operación duró cinco horas. “La infección era terrible. La intervención fue un éxito médico. Pero ahora lucha contra la infección y está con tres antibióticos”, dijo Lucio.

Y otro problema apareció al galope. En la veterinaria no hay internación y necesita un servicio de nursery a tiempo completo.

El cuarto eslabón: Laura es de Roca. Es amiga de Lucio y trabaja para armar la asociación Nobleza Equina, que se dedica a rescatar caballos maltratados. Ni bien la llamaron se puso en contacto con otras chicas y salieron con prisa a buscarlo a Neuquén.

“Se necesita de una persona que constantemente esté a su lado. No podemos dejar que se pare, y es su instinto, por lo que estamos 24 horas con él”, contó Laura. Le dan la mamadera cada dos horas y dos veterinarias, más otras chicas lo atienden y se turnan para quedarse a dormir .

El último eslabón es Itatí, una perra que juega y le lame las orejas y entre relinchos y ladridos, Ampin se recupera.

El dato

Datos

2.500
pesos cuesta el balde del sustituto lácteo de potrillo, que le dura 20 días. Necesitan gasas, antibióticos y Furacín.

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