“Una farsa más”
Luego de cinco años, la Justicia rionegrina condenó al contador Miguel Pedranti, expresidente de Viarse, por rendición de facturas por casi $ 8.000 con fondos públicos para un asado del comité radical de Luis Beltrán en diciembre del 2010, y no podrá ejercer jamás cargos públicos (no creo que le importe) y con dos años de prisión “en suspenso”, o sea que nunca va a ir en cana. Parece que buen contador no es, pues si se le pasó esto, pero claro está que éste es el resultado de la impunidad que reina entre nosotros. Demasiado premio para quien entre los años 2004 y 2005, según información de este diario, contrató en forma directa a exempleados suyos, por un monto de un millón de pesos, el nefasto proyecto de ampliación a cuatro carriles de la Ruta 22 (recién en el 2014, Neuquén elevó el monto mínimo de contrataciones directas a $ 600.000). Que yo sepa ningún fiscal investigó este asunto, dado que la Justicia rionegrina se dedica a “otras minucias”, y tampoco hay penas para los perjuicios que causan las decisiones técnicas por profesionales que no son del ramo específico, dado que una obra de esta magnitud debería haber sido pensada primero por arquitectos urbanistas y luego construida por ingenieros de orientación vial; y de haber sido así seguramente ya estaríamos viajando hace años por la barda norte del Valle y a un 30% del costo de lo que ya se malgastó hasta hoy. A las pruebas me remito: pasaron diez años y sólo construyeron 20,5 km desde Chichinales a Godoy y hoy da pena el estado lamentable de la autovía, sin ningún tipo de mantenimiento (ni los yuyos sacan…), numerosos guardarraíles destrozados, sin previsión de iluminación (de noche, es muy peligrosa y no se aprecia por donde se circula). Sin mencionar los adicionales constructivos pagados por errores “de proyecto”. Proyecto que tampoco previó eliminar las curvas mal peraltadas entre Godoy y Huergo. Es tan grande la cantidad de obstáculos técnicos a sortear que los costos se dispararon a las nubes y hoy son imposibles de pagar por imprevisión. Para culminar, el paso de estos diez años hizo que la autovía pésimamente diseñada “les quedara chica” y necesitan entonces “una autopista”, que implican varios cruces aéreos de HºAº, y de allí que los costos se disparen hoy al espacio sideral… Mientras tanto, siguen sucediéndose accidentes de todo tipo, incluso mortales, y choques contra tambores sopesados con piedras, o sea que tampoco controlan con una debida inspección de obra. Este señor, y todos los gobernantes políticos de turno, los de antaño y los actuales, incluida toda la oposición que nunca dijo ni “mu”, son directamente los corresponsables de lo que está sucediendo y de lo que pasará en los años que siguen con esta frangollada obra de ampliación de la Ruta 22, tremendamente costosa, por ineptitud, tozudez, desidia, incapacidad, miopía, fraude, irresponsabilidad y falta de carácter e iniciativa, y deberían pagar de alguna forma el daño que han hecho y siguen haciendo a nuestra generación y las que siguen. Desde hace diez años he venido pronosticando que esto iba a pasar. Ojalá me hubiera equivocado. Nuestros gobiernos nunca quisieron administrar para el progreso y sólo lo hacen en beneficio propio. Hugo Deangelis DNI 5.509.500 Roca
Hugo Deangelis DNI 5.509.500 Roca