Una forzada convivencia viral


Las camas de terapia en el Alto Valle están al límite. Carreras intenta salir del epicentro viral y lo hizo con la reforma del Ente de Conesa, que derivó en debate y lo suspendió, por ahora.


Gobernar con el virus. Carreras cree haber iniciado esa convivencia con su reciente gira, sostenida en convenios con municipios y recorridas de obras.

La emergencia sanitaria embiste esa finalidad. La gobernadora se ilusiona con que la suba de casos del Alto Valle no sobrepase las camas de terapias. El dato oficial de ocupación provincial llega al 70% y la media nacional está en 55%. El límite está cerca. El viernes ya se pensó en un traslado a Viedma de un menor de Allen.

El apartamiento del epicentro viral requiere otras acciones. Así, el gobierno irrumpió con la reforma de la ley del Ente de Conesa. El proyecto apuntó a recuperar la iniciativa y apropiarse de esa estructura regional, bajo dominio municipal y, hoy, del FdT.

La legisladora y exintendenta de Conesa Alejandra Mas reanimó al PJ que preside y realineó a la fuerza, erigida en sus múltiples variantes. Un grupo aloja a los partidarios del diputado Martín Soria y el otro arrima a quienes proponen pasos más aplacados, aún sin guía consolidado. En este caso, Mas se animó y resultó: el gobierno suspendió el tratamiento legislativo de la reforma del Ente. Es por ahora porque Juntos no resignó su objetivo.

El atasco al proyecto tuvo un proceso interesante. Carreras atendió llamados de Mas y de María Martini. Valora a ambas, pero la fluidez se expresa con la presidenta del bloque. Al final, la conclusión llegó en su charla con el senador Martín Doñate. Con los tres, los ejes fueron los mismos. La gobernadora describió su idea para los Entes, pero molesta se explayó en los pedidos de informes sobre las obras en las viviendas oficiales -una se refacciona para que ella se radique- de los soristas Ignacio Casamiquela y José Berros.

Sus interlocutores peronistas -como pudieron- se despegaron de esas conductas. Doñate fue más directo y le pidió respuestas distintas a comportamientos opuestos. Carreras lo escuchó y luego le prometió parar el proyecto, como lo conversó con el presidente del bloque, Facundo López, a quien se lo señala como impulsor de esa planteada transformación. Eso pareció en la Comisión cuando anunció la detención del intento, pero no se advirtió ninguna transigencia.


Con una demorada rescisión, la licitación de los casinos andinos es otra muestra de que la gobernadora desconfía de Weretilneck, que creía en el traspaso directo a Crown.


Doñate obtuvo finalmente un posicionamiento con la gobernadora, que lo venía ignorando, incluso como vínculo con la Nación. Nexo que sí es aprovechado por Alberto Weretilneck.

Ocurre que Carreras desconfía de los caminos andados por su antecesor. Así, desarmó el esquema pensado y anunciado por el hoy senador para rescindir el contrato con Entretenimientos y, con el presente marco legal, traspasar la explotación de sus casinos de Bariloche, Jacobacci y El Bolsón a Crown, que tiene las restantes concesiones.

Siete meses después que Weretilneck delineó aquella salida, Carreras giró finalmente en favor de la licitación, que dará -en principio- más transparencia. Pero todavía hay demasiados hilos sueltos en el tránsito a la delimitación de un negocio históricamente sospechado. La Lotería recién ingresa en el análisis de los pliegos con una transición no resuelta con la empresa expulsada y una reapertura proyectada de los casinos en dos o tres semanas. La nueva concesionaria no estará hasta cerca de fin de año.

Sus condiciones -que mantendrá seguramente construir la Terminal de Bariloche, cuyo incumplimiento derivó en la tardía rescisión- quedarán fijadas en los próximos días. Es otra ocupación que extrae a Carreras del marco covid-19.

La sorprende, por momentos, la frontera viral. Eso ocurrió al ingreso a Viedma en la tarde noche del miércoles. Tuvo que someterse al control sanitario. El hecho acentúo su incomodidad con el Estado policíaco viedmense. Lo entiende excesivo con ella y sus funcionarios. Algo de razón tiene. Sin casos en cuatro meses, Viedma se abstrae y exagera esa postura, propuesta por su dirigencia. La lucha de la semana fue con los presos federales. ¿Seguirá con los traslados de enfermos rionegrinos?

La racionalidad no puede con el miedo.


Comentarios


Una forzada convivencia viral