Una generación más democrática

Su uso y cuidado de los espacios públicos son señales de identidad.



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importante

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activos

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En familia

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todos afuera

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sin problemas

nacidos y criados

Los miembros del FCDN vemos como un fenómeno muy positivo que los jóvenes neuquinos ocupen los espacios públicos, como las plazas, los parques, los canteros de las avenidas, los monumentos, el Parque Central, como lugares donde encontrarse y compartir charlas, música mates y hasta ejercicios (gimnasia, skate, rollers). Entendemos que ellos hacen uso de sus derechos ciudadanos en ese aspecto, aun cuando –salvo excepciones poco frecuentes– está ausente en la visión de la planificación municipal desarrollar infraestructura y usos adecuados donde ellos eligen reunirse. La identidad es muy importante para los jóvenes pero a la vez natural y no discriminatoria como la de antaño. No hacen ellos la valoración de “nacido y criado” como la generación anterior, tal vez porque muchos han nacido de padres foráneos, con otra dinámica social que les permite establecer seguridades y pertenencias sociales por encima de la mera referencia geográfica. Sin embargo, se les encuentra una identidad con la cultura y valores de la región, integrando, visiones, costumbres, conocimientos, artes y expresiones de las diferentes etnias que se cruzan en Neuquén y zona. Una nota muy interesante ha sido la reacción espontánea del colectivo en defensa del anfiteatro, no como medida reaccionaria sino una madura respuesta a lo que percibieron como una vulneración de un espacio que unos usaban y otros pensaban que debía usarse para la expresión de las artes y la cultura. Son “ciudadanos indignados activos”. Si bien pueden aparecer como un conjunto pequeño, lo que muchos quisieran, creemos que son la punta de un iceberg que emerge de una generación que va exigiendo una verdadera democracia, que no tiene el temor reverencial al poder que tan hondo ha calado en la generación que sufrió la dictadura, y que igualmente no quieren ninguna dictadura. por eso ellos mismos deciden sus acciones en asambleas, repudiando los autoritarismos sin denostar la autoridad. Un punto a señalar es que en estos sitios de encuentro que han hecho suyo los jóvenes, aun a pesar de la gran afluencia, casi no hay daño a la propiedad pública. Eso también es una manifestación de identidad y pertenencia. La ciudad es como su casa grande. Sólo faltaría que también hagan suyos los espacios formales de participación ciudadana: vecinales, consejos de participación, clubes, ONG, medios de comunicación y los mismos cargos públicos, para que lo nuevo recambie lo viejo, y –ojalá que por fin así sea– desechando las prácticas actuales en los círculos de poder, que van en contrario del bienestar general que debería ser el único interés motor.

Identificarse con los valores ciudadanos hace que los jóvenes tomen iniciativas y participen de acciones populares de protesta y expresión.

Los más jóvenes demuestran siempre que son ciudadanos que actúan por su comunidad.

Grandes y chicos aprovechan las tardes para disfrutar de los lugares recreativos.

Los nuevos paseos y parques son aprovechados.

En todos los puntos de la ciudad que han hecho suyos, no generan daños en la propiedad pública.

Foro Ciudadano para la Democracia de Neuquén (FCDN)


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