Una mano tendida y alerta de los sondeos

Por Redacción

La Justicia siempre tiene un gesto apropiado para el poder. El oficialismo no lograba una excusa válida para introducir su pretendida reforma constitucional y los fiscales –liderados por su jefa, la procuradora Silvia Baquero Lazcano– ofrecieron esa razón, lanzados en voceros de la modificación constitucional.

Sobran argumentos para aplazar el cambio procesal penal. No están los edificios, falta personal y, todavía, no están las leyes. Pero, la Procuración abrazó el rechazo a su “dualidad”, es decir, que el organismo ya no puede contener más a defensores y fiscales, parte y contraparte. Todo bajo un único mando, a pesar de que el presente contradice esa teoría. Si hoy falta algo, es conducción.

Jefa y fiscales promueven la mutación constitucional cuando los defensores creen que no es necesaria, que una ley alcanzaría para otorgar autonomía a unos y otros.

Curiosamente, la intimación llegó cuatro meses antes de la puesta en marcha, iniciada en el 2013. Plantearon que así “no es posible” emigrar y exigen la reforma de la Constitución. El proceso se alteró, a pesar de que el STJ no quiera anoticiarse del fracaso.

La modificación de la Constitución provincial ya fue planteada en el 2015, transmite Baquero. Fueron débiles planteos, nada parecidos a las actuales y contundentes manifestaciones conjuntas. Su aval estuvo cuando acompañó con su presupuesto, reclamó ingresos y asistió en la implementación para su inicio en el 2017.

El consentimiento quedó evidente en la última reunión de Interpoderes. Asistieron la procuradora y el fiscal Gustavo Herrera. Debatieron su aplicación y nada dijeron del retoque constitucional. Callaron también cuando el abogado Miguel Cardela presentó ahí un proyecto de enmienda para corregir la “dualidad”. Los fiscales bien pudieron optar por ese acotado camino, si sólo alentaran avanzar en un nuevo tiempo procesal.

En la maniobra existe una asistencia al gobernador. Baquero piensa en su jubilación, con trámites ya iniciados, y los fiscales anidan sus motivos: no cumplieron aún con sus tareas y otros expresan planes gubernamentales.

Weretilneck disimula. Ayer, en Bariloche, se corrió de la oferta fiscal. “Espera. Quiere que la idea madure”, dicen. Siempre monitorea la sensación social. Esa valorización explica su llamado a legisladores, intendentes y gabinete para que el consultor Fernando Miodosky (Eco) cuente qué resultó de su sondeo de fines de octubre, con 3.800 consultados.

El pleno fue informado de que la imagen de Weretilneck está muy bien –con un 52%–, aún con un repunte de la barra negativa, pasando del 13% al 16%. Un estímulo: la suba en Roca, llegando al 45% después de un índice menor al 30%. Allí, el roquense Martín Soria persiste por encima del 60% de aprobación.

El alerta al gobernador –léase entonces el oficialismo– está en Bariloche. Cayó a cerca del 45% cuando gozaba de un 60%. Aquél no incomoda, pero el descenso alarma.

Varias filminas del powerpoint mostró y repasó el mal concepto gubernamental. No hay mejoras. El gabinete se incomodó cuando más del 50% de la sociedad insiste en que la administración es “chata y mediocre”.

Allí no hay ni habrá resguardo. Weretilneck entonces mira a sus intendentes, pero sus imágenes se derrumban. Esa parte se excluyó de la exposición, y al otro día esos jefes fueron a su despacho por sus diagnósticos. Miodosky y el ministro Luis Di Giacomo se sumaron en cada sesión. Los casos dramáticos: Sabina Costa (Allen) y German Epul (Cinco Saltos). No llegan al 20% de aceptación.

El índice de recuperación recayó en el barilochense Gustavo Gennuso. Su gobierno se consolidó. Frente al gobernador, el intendente relativizó el sondeo ajeno y prefirió otros temas, aludiendo tener su encuesta. Plena autonomía. Lo evidencia hoy en otras cuestiones de fondo: su férrea negociación en la concesión del Cerro Catedral, que explota Alta Patagonia, del grupo Trappa, con vínculos fuerte con el presidente y el gobernador. Otra historia.

Weretilneck ya tiene socios militantes por su reforma constitucional: la procuradora y los fiscales.

La última encuesta reitera el dilema de una buena imagen del gobernador frente a una mala de su gobierno.

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Weretilneck ya tiene socios militantes por su reforma constitucional: la procuradora y los fiscales.
La última encuesta reitera el dilema de una buena imagen del gobernador frente a una mala de su gobierno.

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