Una muestra en homenaje a Perla Silvetti y su amistad

Hoy a las 20:30 se inaugura en Casa de la Cultura de Roca



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Una de las obras de la muestra que se inaugura este sábado, en Casa de la Cultura de Roca.

arte

La muestra de las obras de Haydée “Perla” Silvetti, que se inaugura hoy, a las 20.30 en Casa de la Cultura es –también– una muestra de la amistad.

Efectivamente, y como dice el folleto, un grupo de mujeres quiso homenajear a la amiga ausente, fallecida el 7 de junio de 2011. Esta exposición/recuerdo tiene además otro ingrediente: el de celebrar los 45 años del Instituto Municipal de Bellas Artes (IMBA), que Perla, junto a Ana María Dalla Pría, Elsa Lecot, Alda Gargini, Violeta Bosch, Noemí Palmieri, y Velia Yarza fundaron hace 45 años, cuando empezaron a tomar clases de cerámica en una pequeña casita de adobe que quedaba en la calle Buenos Aires.

Todas ellas, más la familia de Perla, Chichi Muñoz, y Clelia Zalisñac, no sólo reunieron las pintura de Silvetti sino que además, para acompañarla, exhibirán también sus creaciones en el ingreso al edificio.

“Fue una feliz coincidencia, y me impactó el gesto de amistad”, dice el director del IMBA, Orlando Gómez, que junto al hermano de Perla, el arquitecto Oscar Silvetti y el grupo de amigas, le dieron forma a esta doble muestra que se abre hoy.

En la sala principal de exposiciones, entonces, se verán algunos de los cuadros que pintó Perla. Esos cuadros inspirados en la naturaleza, en su antigüedad y belleza. “Ese aspecto –escribió Perla sobre sus obras– , la antigüedad, es lo que más me atrae porque tiene un gran misterio. Lo siento en las piedras, que son testigos del tiempo. Lo veo en los cañadones de las bardas, donde los estratos nos muestran el paso de miles de años”.

En el ingreso a la Casa de la Cultura, mientras tanto, estarán las obras de sus viejas compañeras del IMBA, con las que compartió clases, cenas, reuniones. “Perla era siempre tan humilde, tan generosa”, la recuerda ahora, emocionada, Noemí Palmieri, que vivió aquellos primeros tiempos del IMBA, cuando entre todas se turnaban para prender o apagar el horno de cerámica, a las dos de la mañana.

“Quería que las amigas tengan una presencia por semejante acto de nobleza. Por eso propuse que ellas también formen parte. Que Perla esté en el salón principal y que ellas, como compañeras del alma, estén presentes con su mejor testimonio: sus obras de arte”, agrega Gómez, feliz de poder celebrar en una sola exposición el arte, la amistad y la pasión de quienes pusieron su energía y tiempo en crear, hace 45 años, un Instituto que hoy sigue formando artistas.

Verónica Bonacchi


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