Una nota redonda



Neuquén

Infinitamente humana y pintoresca la nota de la docente Ana Giovanini sobre la historia de la bolita, publicada recientemente por vuestro diario. Se me ocurre inevitable aclarar que la fábrica Tinka de las esferas de vidrio se encuentra en la localidad de San Jorge, provincia de Santa Fe, y no en Córdoba, siendo el domicilio de los propietarios Víctor Hugo y Ángel Chiarlo, más el hijastro Adrián Ñañez, el de calle Lisandro de la Torre 2152.

Para tranquilidad de todos los aficionados del juego más universal y sencillo y de la propia Ana, poseo el dato de que la única fábrica de bolitas de Sudamérica fundada en 1953 que llegó a capitalizar la producción de bolitas de mármol de Manavella y pudo superar en alguna instancia la invasión china del producto, no obstante las reiteradas peripecias económicas y “palizas” por consumo de gas y otras energías, sigue peleando por el mantenimiento de una generación de dos millones de bolitas y bolones por semana.


Pensar que en la misma provincia del litoral argentino la manufactura Tinka propició en 1993 el nacimiento de ACBA (Asociación para Campeonatos de Bolitas Argentinos) como institución sin fines de lucro.
Aunque el verdadero origen de la bolita es ciertamente desconocido, muchos atribuyen su génesis al Antiguo Egipto y la Roma precristiana, a partir del hallazgo de este redondo tesoro en la tumba de un niño egipcio, que data del año 3000 a. C.


Otra aclaración: jugando a la bolita personalmente siempre fui un fracaso. Si hasta Aurora, mi hermana dos años menor que yo, me ganaba con la zurda.

Dante Morosani
DNI 7.298.605


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