Viedma: condenado a diez años por dos casos de abuso sexual

Por Redacción

VIEDMA (AV).- Diez años de prisión por dos hechos vinculados al delito de “abuso sexual”. Esa es la pena que deberá cumplir Gonzalo Cayunao de 26. Ayer fue condenado a siete años de prisión por “abuso sexual agravado por el acceso carnal”, sentencia que fue unificada con otra de cuatro años que actualmente cumple en Viedma por el mismo delito en grado de tentativa. El Tribunal integrado por los jueces Guillermo Bustamante, María Luján Ignazi y Gustavo Azpeitía no hicieron lugar al planteo de nulidad de la defensora oficial Marta Ghianni. El imputado no asistió a la lectura. Los jueces coincidieron con el pedido de condena y la fundamentación planteada por la Fiscal de Cámara, Adriana Zaratiegui, en base a los testimonios de la víctima y de dos testigos que la vieron cuando corría y gritaba en pedido de auxilio, en el lugar donde la joven denunció que fue sometida sexualmente y con violencia. Un hombre la vio correr y escuchó gritar, mientras que una mujer que viajaba en un taxi obligó al chofer a detener la marcha al observar a la joven que pedía ayuda. La testigo fue la primera en darle contención y llevarla al hospital Zatti para su atención, no sólo por lo señalado por la joven (haber sido víctima de una violación) sino por los golpes que presentaba en el rostro. Quienes la atendieron ratificaron ayer la presencia de esas marcas ante el Tribunal. Con la sentencia dictada por los jueces, Cayunao abusó sexualmente de la joven en la madrugada del 21 de marzo del 2010, oportunidad en que la chica caminaba por la avenida Caseros –donde hay varios boliches– en dirección hacia el centro viedmense con la intención de tomar un taxi. Al girar por una calle confirmó que un hombre la seguía y que no tardó en tomarla por atrás. “Seguí caminando, si no te apuñalo” le dijo para luego de dos cuadras dirigirla a Saavedra, debajo de unos sauces. Allí la golpeó, le hizo bajar pantalón y bombacha. Como no pudo penetrarla, la obligó a mantener sexo oral, una de las formas consideradas de acceso carnal. Cayunao es un joven corpulento y deportista. Esa sola condición lo ubicó con ventajas sobre la víctima de contextura delgada que sólo pudo infructuosamente tratar de huir bajo extremo terror, destacó la Fiscal Zaratiegui. En un primer juicio, Cayunao había sido condenado por una tentativa de abuso sexual contra otra chica, pero absuelto por este hecho. Zaratiegui recurrió al STJ contra esa absolución y obtuvo un nuevo juicio, concluido ayer con esta condena.