Volar hacia Madrid

Por Redacción

Interesa ahora analizar cuál es la situación de los consumidores-pasajeros que, con reservas confirmadas, han visto frustrados sus viajes y también la posibilidad de recuperar lo pagado y los daños y perjuicios sufridos.

La responsabilidad de lo sucedido alcanza no sólo a la empresa, sino también al gobierno español y a los estados latinoamericanos de destino. En España, el organismo competente es la Dirección General de Aviación Civil, dependiente del Ministerio de Fomento, y en nuestro país la Subsecretaría de Transporte Aerocomercial de la Nación (STAN) y la Dirección Nacional de Aeronavegabilidad.

El Ministerio de Fomento se ha hecho cargo de la situación de pasajeros que debían embarcar en Madrid los primeros días posteriores a la suspensión de vuelos. En Panamá, la Autoridad de Aeronáutica Civil ordenó a Air Madrid resarcir el dinero entregado en concepto de boletos aéreos y pagar los daños y perjuicios sufridos a los pasajeros. En México, las autoridades de la Dirección de Aeronáutica Civil emplazó a la empresa a dar respuesta a su incumplimiento, caso contrario seguirá el procedimiento que podría determinar una multa por cada pasajero afectado de 17.500 euros.

En el caso de pasajeros argentinos, se ha difundido la cifra de cinco mil afectados con reservas firmes que aguardan solución al problema. Les corresponde a las autoridades intervenir para solucionar la situación de los clientes, procurando el resarcimiento de las sumas pagadas y de los daños sufridos. Hasta ahora, se ha dado a conocer la posibilidad de que otras empresas se hagan cargo de las operaciones de la compañía Air Madrid y también se habla de requerir un pago suplementario a los pasajeros perjudicados para que puedan recuperar algo de lo perdido. Nada más injusto, por cierto. Si se tiene en cuenta que uno de los objetivos de la STAN es «asegurar la calidad de los servicios y la protección de los usuarios», su intervención para proteger a los frustrados viajeros resulta imperiosa. A dicha dependencia deberán dirigir sus reclamos los clientes-pasajeros, además de los canales ya utilizados como son la empresa, organizaciones de consumidores, representaciones diplomáticas, organizaciones de servicios turísticos y agentes de viajes y turismo.

 

 

ALEJANDRO JOFRE (*)

Especial para «Río Negro»

 

(*) Contador Público. Neuquén