Volvió el diálogo a Vaca Muerta y se sumaron las cámaras

El gremio de Petroleros Privados se reunió con la Cámara de Empresas Productoras de Hidrocarburos (CEPH). Comenzó la puja por las paritarias y mayor actividad. La semana que viene se volverán a reunir.

La amenaza de paro del sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa fue lo que movilizó al sector y en una sola semana se avanzó más por reactivar Vaca Muerta que durante el mes que pasó. Las negociaciones dejaron de ser uno contra uno y no solo se sumaron la mayoría de las petroleras de la cuenca sino también lo hicieron las cámaras del sector. 

La reunión del jueves entre el gremio y la Cámara de Empresas Productoras de Hidrocarburos (CEPH) fue positiva y si bien no se resolvió nada –como era de esperarse-, las partes plantearon sus diferencias y comenzaron a limar las asperezas. 

“Estuvo muy buena, clima cordial y también de rispideces”, le dijeron a Energía On, una vez terminada la reunión, desde el sindicato de Petroleros Privados. “Continúanos la semana que viene, aún no se fijó fecha ni horario”, detallaron. 

Las partes se volverán a ver las caras después de que la cámara realice una reunión interna, en la que se avanzará sobre lo charlado el jueves pasado. El plato fuerte de lo que se discutió fue el tema paritarias, el gremio no solo pide la reapertura para el año en vigencia sino también que el sector empresarial salde una deuda del 16,2% que quedó pendiente del acuerdo que se selló el año pasado. 

Hay grandes expectativas de que se llegará a un acuerdo, pero saben que no será un proceso corto, después de todo, la intervención de las cámaras fue lo que demandó el sindicato que lidera Guillermo Pereyra.  

El involucramiento del resto de los jugadores importantes de la industria petrolera del país a través de comunicados públicos y la aparición de las cámaras del sector no hace otra cosa que reforzar el planteo que inició YPF hace casi dos meses. 

El escenario de precios bajos de mercado y de baja demanda no será un capítulo más de la coyuntura sin precedentes que atraviesa el sector, sino más bien la nueva normalidad que impondrá nuevas reglas. Claro que su impacto varía según cada petrolera, pero el avance más concreto que dejó la semana fue el alineamiento de toda la industria contra una situación que no se puede seguir evitando.   


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