La trucha de su vida: así pescó una de 6,9 kilos en la meca de los pescadores en la Patagonia

El guía Pablo Oscar Blasco y su amigo Norberto tuvieron dos días de piques soñados en el Limay Medio, el río que corre entre río Negro y Neuquén al norte de la Patagonia. El martes Pablo pescó una marrón migratoria de 6,2 kilos. Ayer fue el turno de Norberto, con una aún más impresionante. Mirá...  

Un torpedo en el Limay Medio. Norberto, Pablo y la impresionante trucha marrón migratoria que pescaron y devolvieron ayer. Foto: Pablo Oscar Blasco.

Volvieron a hacerlo. El martes, a eso de las 11 de la mañana, el guía de pesca con mosca Pablo Oscar Blasco acompañado por su amigo Norberto (lo visita cada temporada en el refugio de la desembocadura del Limay Medio en el embalse Ramos Mexía que generó la construcción de la central hidroeléctrica de El Chocón) había pescado una infernal trucha de 6,2 kilos a unos 170 km de Neuquén capital. Y ayer, la salida terminó con una alegría aún mayor: fue el turno de Norberto, que sacó una marrón migratoria todavía más grande que la del día anterior: 6,9 kilos. Los dos se ayudaron para meterlas en el copo y después devolverlas. El pedido del resto de la banda, medio en serio medio en broma, no se hizo esperar: «Muchachos, dejen una».


«Sin las erogaciones de la represa parece un río normal»

Para el guía, el hecho de que la represa de Pichi Picún Leufú ubicada 95 km aguas arriba casi no haya hecho erogaciones durante esta gran temporada de pesca que terminará el 31 de mayo es la clave de estos piques fenomenales.

«Al no largar tanta agua de golpe y después cortar de golpe, el río es como que vuelve a la vida normal«, explica Pablo mientras camina a orillas del Limay Medio y cuenta que ve decenas de alevinos a su paso.

Agrega que el invierno nevador y las lluvias contribuyeron a que el caudal sea más alto tanto en el lago como en el río.

Conclusión: «Si mejoran los caudales, son estables y casi no hay erogaciones de la represa, la temporada sale así, sabíamos que iban a entrar peces muy buenos«, afirma el guía.

La trucha de 6,2 kilos que pescó Pablo el martes.

«Así aparecen más estas tremendas truchas. Nunca nos había pasado de sacar dos así en una misma temporada. Y menos dos días seguidos«, continúa Pablo.


«Es la trucha más grande de su vida»

Si la trucha del martes ya mostraba un tamaño descomunal, la de ayer los sorprendió aún más. «»Era un poco más grande, no lo podíamos creer«, dice Pablo.

Los dos amigos pasaron todo el día probando suerte en distintos pozones cercanos a la desembocadura en el lago. Norberto podía quedarse hasta las seis de la tarde, después debía volver a Buenos Aires.

A las 16.30, Pablo propuso ir a un lugar unos km más arriba del gran pique del martes.

Ya en el pozón, vieron pasar un cardumen de pejerreyes.

Entonces cambiaron las moscas negras y doradas por unas blancas que imitaban alevinos de pejerrey.

«Norberto hizo tres tiros. Al tercero clavó ese ‘chancho’ de 6,9 kilos. Eso sí que no es normal. Hace años que no veíamos uno así», relata el guía, aun sorprendido.

Otra toma de la gran trucha que pescó Norberto (izquierda) ayer en el LImay Medio.

¿Qué equipo tenía Norberto? «Una caña N°7, una línea de hundimiento y como antes una trucha le había cortado el shooting (la línea que le da sustento, peso para lanzar) le presté uno mío, de hundimiento rápido», describe el guía.

«Norberto no lo podía creer cuando la sacamos, casi se pone a llorar de la emoción -relata el guía-. Es la más grande de su vida y eso que ha pescado en todos lados. Había unos muchachos pescando cerca que tampoco lo podían creer y se acercaron para felicitar. Después volvimos al campamento y se tuvo que ir rápido. Se fue con una sonrisa enorme».


Recomendaciones


Pablo aconseja no salir nunca a pescar sin chequear en la AIC los caudales salientes programados de la represa Pichi Picún Leufú aguas arriba y siempre aconseja a los pescadores que lo hagan.


“Una erogación fuerte puede cambiar el panorama en segundos y sorprenderte pescando en un isla o en un brazo que después es difícil volver, perdés las referencias, por ejemplo las piedras que viste antes ya no están”, explica. “A veces suena la sirena que anuncia esa erogación, a veces no. Lo mejor es siempre prevenir”, agrega.

«Por suerte este año las erogaciones de la represa estuvieron estables, esto favoreció la pesca, el río está normal y lleno de alevinos», cuenta Pablo.

Este fin de semana recomienda especial cuidado con el viento para aquellos que vayan a embarcarse en el lago para remontar el río en los botes. Las ráfagas que pueden favorecer la pesca al mismo tiempo aumentan el peligro para navegar.

En el Limay Medio cada vez es más complicado llegar a las costas para los pescadores, que para acceder deben pagar en dos campings del lado neuquino o a los dueños de los campos del lado rionegrino. En cambió, esta temporada el guía notó algo alentador: hay más presencia de guardafaunas y multas y secuestros de equipos a quienes no respetan el reglamento. Como recuerda Pablo, la devolución de las truchas es obligatoria.


Mientras tanto, el instructor Matías Fernández Carro coincide en que es necesario navegar con extrema cautela desde el lago hacia el río. “El embalse bajó mucho de nivel y el riesgo es romper la hélice y dañar el bote. Hay que ir despacio y mirar bien”, dice. Y pide: “Llévense la basura, dejen el lugar como les gustaría encontrarlo”. Respetar el reglamento, cuidar la naturaleza, tomar precauciones. No es mucho pedir. Después de todo, el premio es el que dice Pablo: “Es la época que esperamos, la que deseamos. Sabemos que podemos pescar las truchas que soñamos”.


¿Por qué es tan difícil acceder a las costas del Limay Medio para pescar?

* Entre los pescadores hay preocupación por lo difícil que les resulta acceder a los 95 km de costas de los tres brazos del Limay Medio. Son muchos quienes levantan su queja por los problemas que enfrentan para entrar.

* Del lado neuquino se puede pescar en el puente de Pichi Picún Leufú o hay que pagar en dos campings por el acceso, una única vez, no importa la cantidad de días. Se trata de Fortín Nogueira del lado de la represa y Media Luna del lado de la desembocadura, donde la tarifa actual es de cinco mil pesos, aunque hay quienes valoran la atención del Negrín Figueroa, a cargo del lugar. Y que hay bajada para lanchas y que se puede salir navegando desde ahí, porque el brazo está alto, cuenta el instructor Matías Fernández Carro.

* “Y del lado rionegrino, entrando desde Cerro Policía o Naupa Huen, hay que pagar en los campos, depende de lo que cobre cada uno. También se puede entrar en lancha remontando desde El Chocón, pero hay que tener una y saber usarla con caudales bajos y alto. Los pescadores tenemos que conseguir que haya más accesos del lado de Neuquén», agrega.


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