Una foto que esperó años: la luna llena se alineó con el Faro Río Negro en El Cóndor
Es un momento poco habitual en el Balneario El Cóndor, cuando la luna llena coincidió detrás del Faro Río Negro. La imagen es el resultado de varios intentos y de condiciones naturales que solo se dan por instantes. Un testimonio en primera persona.
La emoción que siento al recordar ese momento es indescriptible. Dos cosas que me inspiran y me gusta fotografiar, la luna y el Faro Río Negro después de años de espera se unieron por un instante y pude capturarlas en una foto. Fue este finde semana largo por Semana Santa.
El Faro Río Negro es uno de mis lugares favoritos para hacer fotos. Lo visito cada vez que voy al Balneario El Cóndor y siempre busco un ángulo y una luz perfectos para fotografiarlo. Su estructura, su historia y su ubicación en la costa me fascinan. Es el faro más antiguo de la Argentina continental, con su luz encendida desde 1887, y se levanta en la desembocadura del río Negro, con su característica torre cilíndrica blanca que domina el paisaje.

El Cóndor, a pocos kilómetros de Viedma, es un lugar que siempre ofrece algo distinto. La costa, con sus acantilados y el mar abierto, tiene una fuerza particular. Es un entorno donde la naturaleza se impone, con el viento, las olas y una biodiversidad que incluye una de las colonias de loros barranqueros más grandes del mundo.
Pero nunca había coincidido con la luna llena en uno de mis viajes. Esta vez, todo se alineó. La luna estaba en su punto máximo: una luna llena rosa, un nombre que se debe a la floración de una planta silvestre en Norteamérica que brota al inicio de la primavera, aunque el satélite no cambia de color. El faro, firme sobre la costa, marcaba su presencia. La combinación era perfecta.

Estando ahí, me puse a buscar el lugar justo para que el faro y la luna se vieran juntos, y cuando lo encontré, fue mágico. La luna parecía flotar detrás del faro, y pude disfrutar de ese momento durante varios minutos, observando y fotografiando sin parar. El viento soplaba suavemente y el sonido de las olas era lo único que se escuchaba. La naturaleza parecía haberse detenido y solo existía ese instante.
Fue un momento que quedó grabado en mi alma y en mi cámara. Ver esa unión de la luna y el faro fue algo maravilloso, y poder plasmarlo en fotos es un recuerdo que no se borrará nunca. Me sentí muy feliz de haber podido capturar ese momento y sé que siempre lo recordaré. La luna y el faro, dos elementos que se unieron en ese instante para darme un regalo invaluable.

Y, aunque la foto sea solo un recuerdo, la emoción y la sensación de logro que sentí en ese momento permanecerán conmigo para siempre. Esa noche, mientras observaba la luna y el faro, me di cuenta de que la fotografía no solo es capturar imágenes, sino también capturar momentos y emociones. Y ese momento, ese instante en el que la luna y el faro se unieron, es algo que nunca olvidaré.


Foto Alejandro Carnevale.
La emoción que siento al recordar ese momento es indescriptible. Dos cosas que me inspiran y me gusta fotografiar, la luna y el Faro Río Negro después de años de espera se unieron por un instante y pude capturarlas en una foto. Fue este finde semana largo por Semana Santa.
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