Willy Crook: “El Indio es más aburrido que un telo sin espejo”
El músico inicia hoy una gira por la región junto a Los Puelches
Willy Crook comienza hoy una gira por la región (ver aparte). Hombre de miles de bandas de rock, se presentará esta vez con los Puelches en el “James Brownie Tour 2012”. “La música se autoalimenta porque todo el mundo copia algo que lo impresionó en su vida. Convengamos que son sólo once notas. El mismo La que usaron los Beatles, que tocó Amadeus Mozart… Yo ahora estoy, con el poema “Un sueño adentro de un sueño”, de Edgar Alan Poe, escribiendo catorce letras, catorce temas”, le dice a “Río Negro”, en un alto de la grabación de su disco. Y agrega: “Yo estuve cuatro años en la primera banda que integré, Patricio Rey, de la cual estoy muy orgulloso, y como entré a los 18, implicó casi una cuarta parte de mi vida entonces. Ni un amor ni una deuda, me han durado tantos años. Tampoco, ninguno de los dos los solucioné con tanta gallardía… Y cuando todo iba para arriba, colgué los guantes con la corona puesta. – Y empezaste a construir tu mundo particular. –Eso lo aprendí de ellos. Hay dos bandas que me marcaron, Patricio Rey y Lions in love. De una aprendí que más vale capitán de tu botecito que marinero de un transatlántico. Y lo puse en práctica. De hecho, soy el único que se fue por su propio pie, lo cual tampoco me garantiza volver… –Parece difícil eso tal como están las cosas… –Sí, aparte yo no soy fan y he dicho todas las barbaridades para llamar la atención de mis amigos, He llegado a decir que El Indio es más aburrido que un telo sin espejo… –Un juego. –Por supuesto. Son mis hermanos mayores. –¿Qué te conmovió de Poe? – “El sueño dentro del sueño” es como el amor, completamente ilusorio. Pero vos la podés ir creando. El amor necesita de tu soporte consciente para seguir siendo una inconsciencia. Es como estar en la cama por la paz. –Como Lennon y Yoko Ono… –Cuando las cosas se ponen excesivamente ciertas, pierden la magia. Al contrario de lo que dice el saber popular, para mí las cosas llegan a ser demasiado ciertas para ser buenas. Y no viceversa. Si es bueno, disfrutalo. Cuando se vuelven racionales seguís un camino aborregado que no permite las libertades que yo me tomo, como por ejemplo, decirles a mis compañeros: los pasajes están carísimos, no vamos a poder trabajar juntos esta vez, así que me voy a serles infiel con unos muchachos que conocí en Neuquén, Los Puelches. Nombre puesto en honor a un gomero de la localidad del mismo nombre, que me salvó la vida con la única cubierta sana que tenía para mi camioneta. Así surgió el nombre de la banda, de la mano del Lobo (Gustavo) Giannini, mi hombre en las sombras.
Eduardo Rouillet eduardorouillet@gmail.com