Y el año se va…
Y el año se va, como gota amarga/ que dejó una marca, golpeando con fuerza/ en mi propia mesa, lastimando el aire
de lo que yo amaba.
Me encontré vibrando, con manos abiertas,/ nadando en la nada con vista desierta.
Me encontré llorando mientras me pasaba,/ me quebré en silencio por lo que extrañaba.
El mar fue testigo del año del hijo/ que no lo esperaba.
Y el año se va, se suma a otra esfera/ que aún no comprendo, como el mismo viento/ que viaja sin más, sin ningún recelo.
Golpeando mi mesa, partiendo mi pan,/ derramando el vino, este año intenso,/ así como vino, de pronto se va.
Pero ya no importa, nada será igual.
Vibrando en el medio de tanto vacío/ recojo este vino y brindo conmigo,/ por los que vivimos y los que no están.
Roberto Savasta
DNI 14.251.572
Bariloche