Un día como hoy asesinaban a Teresa Rodríguez

Miguel y Flor Rodríguez, padres de la joven asesinada en Cutral Co, cuentan cómo viven a 21 años de su muerte.

Por Redacción

“Lo que pasó, pasó y quedó todo en el olvido”, dice Miguel Rodríguez, el padre de Teresa, la muchacha de 27 años que un 12 de abril de 1997 fue asesinada por una bala que provino de las filas policiales pero que no tuvo responsables. La madre de la vecina insiste que su hija Teresa “fue un símbolo de la República Argentina porque a ella la mataron cuando los maestros hicieron un paro”. Hoy se cumplen 21 del hecho en el que la mujer recibió un disparo cuando la policía provincial hacía el desalojo de manifestantes en la Ruta Provincial 17, a metros del puente que lleva su nombre.

Flor “Ñata” de Rodríguez estrenó en marzo pasado sus 90 años. Su marido, Miguel, cumplirá 87, y en las últimas dos décadas vieron cómo el tiempo pasaba y la justicia para su hija nunca llegó. Desde ya hace algunos años no participan de las actividades que se organizan para recordar a la vecina de Huincul que dejó a tres hijos. Hoy esos niños ya tienen sus propias familias. Dos de ellos viven en Rincón de los Sauces (Alejandra y Jonathan) mientras que Oscar se quedó en Plaza Huincul.

La más conmovida por el olvido y la falta de justicia para la muerte de su hija es Ñata. “A Teresa la mataron cuando los maestros hicieron un paro y ellos la tendrían que recordar pero lo que pasa es que no la recordaron nunca más”, describe.

Se le quiebra la voz, llora y enjuga sus lágrimas con un pañuelo de tela que luego guarda entre sus mangas. Cuando se repone, sigue hablando y menciona que a su entender “habría sido más lindo que las maestras podrían haberla llevado en el corazón, y cada vez le podrían haber llevado una flor que es lo que más lindo del mundo”.

Por su parte, el padre de Teresa, Miguel, explica que “ya no tienen ganas” de participar en algún acto porque “se fue olvidando” a su hija.

Cuenta que “hay que ponerse en el lugar de lo que pasó y pensar que nunca más la vas a traer de vuelta”. Entonces, “somos sinceros, somos los padres y sufrimos mucho en carne propia, todos los días y a nuestra hija nunca la recuperamos”.

Los padres, que viven los dos solos en una sencilla casa sobre la calle Plaza Huincul, en el barrio Progreso de Cutral Co, sostienen que son acompañados por su hija Sandra, que todos los días los visita. Y en el comedor, están siempre vigilados por las fotografías de Teresa, de sus hijos y sus nietos.

Teresa fue asesinada por una bala que le atravesó una arteria del cuello, en medio de un enfrentamiento entre policías y docentes.

Era un sábado

de abril de 1997

Un 12 de abril de 1997 y un conflicto docente en reclamo de recomposiciones salariales sobre la Ruta 22.

Gendarmería llegó para despejar el bloque. Un puñado de manifestantes les hizo frente. Fueron corridos hasta dentro de la ciudad. Los docentes se instalaron en el puente de la Ruta 17. Intervino la policía provincial. Hubo disparos de balas de goma y de 9 milímetros. Uno de los proyectiles impactó en el cuello de Teresa.

Era un sábado antes de las 9 y nada pudo hacer la medicina para salvar la vida de la joven.


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