“Ya no hay apoyo, pasamos a ser un estorbo”

Marcharon a 5 años del asesinato de María Emilia, Paula y Verónica.



Familiares y amigos de las tres chicas fueron acompañados por allegados de otras víctimas de crímenes sin resolver.
CIPOLLETTI (AC).- “Llevamos cinco años conviviendo diariamente con el dolor, con mucha bronca y con la injusticia. Sesenta meses sufriendo la ausencia eterna de nuestras inolvidables hijas, añorando proyectos de vida, destrozados para siempre”, clamó con angustia ayer Ulises González, el padre de María Emilia y Paula, quienes junto con su amiga Verónica Villar desaparecieron un 9 de noviembre de 1997 y fueron halladas muertas y mutiladas al poco tiempo en los ya tristemente célebres olivillos.

Precisamente al cumplirse 5 años del fatídico hecho se realizó ayer una marcha, con los padres, familiares y amigos de las tres chicas, y también con familiares de víctimas de otros casos fatales y vecinos en general.

Más de 300 personas caminaron en una jornada desapacible y lluviosa, desde la plaza San Martín hasta la zona de la rotonda de las calles Mengelle, Alem y Moreno. Sobre Moreno se levanta el monumento A los Italianos y allí se desarrolló el acto donde, entre otros, hablaron Ulises González y el presidente de la Asociación Pro Esclarecimiento del Triple Crimen, Ariel Olavegogeascoechea.

Por la mañana y con la organización de la familia Villar hubo una “radio abierta” en la biblioteca, donde se lanzaron duras críticas y se planteó que para nada hay justicia ni esclarecimiento del caso. Participaron jóvenes estudiantes universitarios, entidades de derechos humanos y otras organizaciones.

La marcha en memoria de María Emilia, Paula y Verónica partió poco después de las 19.30 desde la esquina de Roca y España, con pancartas en las que se leían inscripciones críticas. Otras tenían los nombres de las chicas y de víctimas fatales de otros casos, como el del laboratorio donde fueron salvajemente asesinadas Mónica García, Carmen Marcovecchio y Alejandra Carbajales. En el laboratorio la marcha hizo una breve parada y prosiguió luego hasta el monumento itálico.

Ulises González, en su mensaje, significó que “las bestias” que troncharon las vidas de las tres chicas “siguieron sueltas sembrando dolor y muerte, aniquilando tranquilidad y paz en Cipolletti”.

Este quinto aniversario del trágico hecho “nos encuentra centrando nuestro reclamo al accionar del sistema judicial” y, fundamentalmente, a los jueces de los tribunales penales que tienen a cargo los casos que enlutan la ciudad.

El padre acotó que “lejos en el tiempo quedó el apoyo y compromiso prometido, asegurado y declarado a los cuatro vientos de parte de la dirigencia política de la provincia. Es más -enfatizó- hoy hemos pasado a ser un estorbo en nuestro reclamo, algo a desactivar, a olvidar”.

Muy duro, González agregó que “un poder mafioso implantó la impunidad como ley de estricto cumplimiento. Aunque se desmienta, hoy la droga se pavonea en la ciudad, destruye vidas jóvenes para engrosar las arcas de los señores del poder”.

González advirtió que seguirá el reclamo ante los poderes provinciales, nacionales e internacionales.

“Más tarde o más temprano llegará la verdad. Ojalá sea por las buenas, porque no deseamos que sea por las malas. No queremos amenazar ni ensayar bravuconadas, aunque, y esto es muy personal, la instancia está abierta”.

En su mensaje, el papá de dos de las tres víctimas invitó a los amigos y familiares de otros casos “a seguir la lucha, no bajar los brazos, continuar todos los días con el reclamo”.

“Habrá que soportar amenazas. Seguro nos intimarán con cartas documentos. Nos difamarán. Nos tenderán trampas. No importa. Hay que seguir”, instó.

También expresó que “los malditos no tienen la verdad, la justicia y el honor de su lado. Carecen de valores. Son cobardes, mafiosos, corruptos y encubridores”.


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