“Zapatero con zapatos”



A inicios del 2011, cuando expresaba libremente mis ideas en las columnas de Opinión de este diario (“Peligros y verdades del gas no convencional”, 16/2/11), me tocó ser el primero en abordar en un medio masivo regional los peligros para el ambiente y la población del sistema de fractura hidráulica. Eran tiempos de desconocimiento general sobre los riesgos extractivos del fracking dado que, si bien en el propio Estados Unidos se lo cuestionaba con vehemencia, en nuestra región se omitía toda explicación o anoticiamiento sobre sus modalidades y riesgos intrínsecos. El desarrollo de la provincia del Neuquén, la insuficiencia energética y otras cuestiones que no vale la pena resaltar enmudecían esas circunstancias. Aquel comentario originó una serie de respuestas y contrarrespuestas (“Zapatero a tus zapatos” el 26/3/11, el 3/4/11 y sucesivas) en la misma sección, donde desde la industria hidrocarburífera se cuestionaba la “raíz” técnica de mi comentario y la sobredimensión de los riesgos y alarmas que el mismo entrañaba. Por cierto que esa inquietud y ese desagrado formaban parte, también, de algún funcionario de la provincia del Neuquén. Pero, más allá de ello, lo cierto es que posteriormente, y a través de los meses, se fueron sucediendo cartas de lectores y comentarios en las columnas de Opinión de este diario, lo que evidenció preocupación por el asunto. Incluso el obispo de la provincia del Neuquén mostró pública inquietud por el sistema de fractura hidráulica. Hoy, no sin satisfacción, observo cómo el gobernador de la provincia dicta el decreto 1483/12 que regula el uso de las aguas subterráneas para la extracción hidrocarburífera, veda la utilización de aguas subterráneas y habilita exclusivamente el empleo de las superficiales, además de establecer el deber de tratar las que retornen a los pozos. La estatización parcial de YPF no es ajena a ello, tampoco los continuos escándalos, moratorias, el uso del sistema y los juicios iniciados en diversas partes del mundo por los efectos contaminantes del fracking. Me queda entonces la tranquilidad de un naciente sistema regulatorio y de saber que pude colaborar con un pequeño aporte en la defensa de un recurso imprescindible para la vida, más allá de los silencios que sutilmente se nos pretenden imponer. Darío Tropeano DNI 16.816.070 Cipolletti

Darío Tropeano DNI 16.816.070 Cipolletti


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