Piden condenar a policía que tiró un escopetazo por la espalda
La fiscalía y la querella solicitaron al tribunal que declare responsable al imputado de haber causado lesiones graves a un joven. Plantearon que el disparo se hizo a muy corta distancia, sin cumplir el protocolo del uso de armas. La defensa alegó por la absolución.
Lucas Aldo García se cruzó la noche del 5 de enero de 2016 con tres policías que circulaban en un patrullero y que buscaban a un motociclista que portaba un arma de fuego. García se movilizaba, casualmente, en una moto por una zona próxima al centro de Bariloche, pero no era la persona que los policías trataban de aprehender.
Sin embargo, recibió un escopetazo con un cartucho con postas de goma por la espalda que le causó lesiones graves. Minutos después, se comprobó que los policías se habían equivocado de persona. García no portaba ningún arma de fuego.
El policía Maximiliano Javier Chamorro fue el autor del disparo porque la noche del operativo se desempeñaba como “escopetero”. Así lo planteó el fiscal Guillermo Lista, que pidió al tribunal, integrado por la jueza Romina Martini y los jueces Héctor Leguizamón Pondal y Marcos Burgos, que declaren responsable al policía por el delito de lesiones graves. El abogado por la querella Slavko Jankovic adhirió al pedido del fiscal. La audiencia de los alegatos se hizo el viernes.
El acusado efectuó el disparo a muy corta distancia, sostuvo el perito oficial, sin efectuar el rebote que exige el protocolo
Fiscal Guillermo Lista, que sostuvo la acusación por el delito de lesiones graves.
Lista no sostuvo la acusación por el delito de vejaciones contra el policía, porque no hubo evidencias para probar esa imputación durante el juicio, que se desarrolló la semana pasada.
El fiscal explicó que la víctima no había podido identificar a los policías que lo pateaban en el suelo tras caer de la moto la noche del operativo. Además, no hubo testigos y la querella insistió.
El defensor particular Sebastián Arrondo alegó que no es correcta la calificación legal que planteó la fiscalía y la querella. Aseguró que fue un hecho accidental. “No se demostró el dolo”, enfatizó, en relación a la conducta del policía que efectuó el disparo con el arma reglamentaria (Itaka calibre 12/70). Por eso, pidió al tribunal que absuelva a Chamorro, que no declaró en el juicio, porque optó por ejercer su derecho de mantener silencio.
Lista recordó que la víctima sufrió a raíz del escopetazo numerosas lesiones en su espalda por el impacto de las postas de goma y la fractura de una costilla.
Advirtió que el policía había tirado a una distancia de entre 2,5 y 3 metros de la víctima, según el perito balístico que declaró en el juicio. El fiscal manifestó que el acusado no había disparado de acuerdo al protocolo, porque lo hizo sin rebote.
Dijo que los dos policías que circulaban en el patrullero declararon que el imputado había efectuado el disparo. Y explicaron ante el tribunal que pensaban que García tenía entre sus ropas un arma.
El operativo se había puesto en marcha a partir del aviso de un empleado policial que había observado a un motociclista, que portaba un revólver en la zona del kilómetro 1 de la avenida de los Pioneros. El policía lo quiso detener, pero el sospechoso escapó. Por eso, pidió apoyo a sus compañeros.
Ese hecho ocurrió a varias cuadras del lugar, donde interceptaron a García, que circulaba una moto Honda por la calle Salta. Los policías le dieron la voz de alto, pero el joven no se detuvo, porque no tenía la documentación de la motocicleta.
Lucas Aldo García se cruzó la noche del 5 de enero de 2016 con tres policías que circulaban en un patrullero y que buscaban a un motociclista que portaba un arma de fuego. García se movilizaba, casualmente, en una moto por una zona próxima al centro de Bariloche, pero no era la persona que los policías trataban de aprehender.
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