El dólar y algo más

Carta de Lector

Por Carta de lector

Bariloche

El tema del dólar, para los que peinamos canas, resuena esa vieja libreta de ahorro del correo o del Nanco Nación… allí los familiares te depositaban pesos para que cuando fueras grande tuvieras un ahorro… ¡en pesos argentinos!


No fue hasta la década del 70 cuando EE.UU. sugirió “por la razón o por la fuerza”, que “democráticamente” el mundo árabe aceptase el dólar como moneda para comercializar el petróleo. Así fue que la economía mundial comenzó a “dolarizarse” en el principal insumo que hacia mover al planeta.

Nuestro país tiene la avenida más larga con el nombre de quien “cipayamente” inaugurase la deuda externa Argentina: don Bernardino Rivadavia. Desde ese entonces, con una lucha muy desigual, el pueblo se ha defendido como puede de esos cipayos que supimos conseguir, que se han encargado de promover deudas y más deudas desde libras esterlinas, oro, dólar, marcos, rublos… territorio verde…


Analizar que el dólar sube o baja por temas solamente económicos y de mercado es contar el 30% de la historia, porque la verdad es que, ya sea estemos endeudados en dólares o en oro, el tema es que han hecho casi desaparecer nuestra moneda.


Hagamos pregunta simple: ¿cuál sería el motivo para que EE.UU. quisiera competencia en su moneda y que nuestra moneda se revitalice?
El dólar es una “mercadería” emitida por ellos, y ¡quién quiere que su mercadería baje? Nadie. Es entonces que aparecen otros actores, casi siempre ligados al cipayismo argentino a promover un dólar de valores irrisorios. De esa manera, nuestra deuda en dólares sigue siendo un martirio.


El desafío es muy claro, la bandera y el peso argentino deben ser símbolos a defender, y, para que esto ocurra, hay que replantear el uso de nuestra moneda y su valor de adquisición de productos a través de la misma, ello conlleva a generar desde salarios a rentabilidades de producción y financieras que se vean beneficiadas por el uso del peso, como en aquellas épocas de la libreta de ahorro..!


Si el debate no incorpora la mística de defender lo nuestro, entonces el dólar seguirá siendo la meca de quienes no encuentran cómo protegerse. Provocan estos desequilibrios en aras de tenernos atados a esta mentira.


Jorge L. Fernández A.
DNI 12.862.056


Bariloche

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