Spiller

Redacción

Por Redacción

Temprano en la mañana del martes, el maestro Ljerko Spiller recibió a «Río Negro» en medio de una supervisión de un grupo de cámara que ensayaba un concierto. En medio de las indicaciones musicales, el Maestro «ablanda» a sus alumnos con miles de anécdotas que buscan señalar amablemente las indicaciones apuntalándolas con ejemplos.

Le pedimos que hablara acerca del sexteto de Brahms que se escuchó el sábado y al respecto señaló que «no hay muchas obras para sextetos de cuerdas. Brahms demostró que acertó con esta obra, al tomar la forma de sexteto, porque tenía todavía la educación como compositor de hacerlo bajo las formas clásicas pero con el agregado de sentirla música más románticamente. Este sexteto prueba que Brahms no era ni tan cuadrado ni tan aburrido como se lo consideró siempre. El escribió mucha música húngara y también para coros, quiere decir que su escala emotiva era bastante amplia. En esta obra el edificio es clásico, pero la gente que lo habita es romántica – ejemplificó-. Hay todavía algunos restos del clasicismo en algunos fragmentos de la obra porque es un sexto clásico- romántico».

Luego, hablando de los artistas, expresó: «acá no entran músicos, sino que entran sólo buenos músicos y los buenos músicos tienen una educación amplia que les permite adaptarse rápidamente a las exigencias que se les pide. Ellos al tocar en variados conjuntos, adquieren una capacidad que no es tan común y que es la adaptación casi instantánea a diferentes conjuntos, sonidos y maneras de atacar esos sonidos. Al hacer mucha música de cámara, van a rendir mucho mejor en la orquesta porque están más sensibilizados en los pequeños detalles de calidad».

Respecto de la incorporación de más músicos, admitió que «todavía faltan muchos para completar la orquesta de cámara, aunque aún se pueden hacer muchas obras con los que tenemos, pero hay que respetar el concepto de que el músico no es un oficinista y debe incorporar de a poco las obras que se le exigen». (C. V.)


Temprano en la mañana del martes, el maestro Ljerko Spiller recibió a "Río Negro" en medio de una supervisión de un grupo de cámara que ensayaba un concierto. En medio de las indicaciones musicales, el Maestro "ablanda" a sus alumnos con miles de anécdotas que buscan señalar amablemente las indicaciones apuntalándolas con ejemplos.

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