Transitando la pubertad precoz

Carta de Lector

Por Carta de lector

Somos las familias que, de la noche a la mañana, descubrimos que la infancia de nuestros pequeños hijos se les estaba esfumando antes, mucho antes de tiempo… aquella etapa de la vida tan preciada donde los problemas no existían, ese momento grandioso al que a veces quisiéramos volver.


En esta pandemia se suscitó una numerosa explosión de casos de la llamada “pubertad precoz” (PP). Aún está en estudio si las causas fueron las pantallas, la alimentación, el uso de cosméticos, o simplemente que al estar más tiempo con los niños nos permitió detectar los cambios… La pubertad precoz llegó a nuestras familias, y a diario descubrimos los cambios y consecuencias.


Nuestros pequeños, desarrollan a edades tempranas (en algunos casos muy tempranas), caracteres sexuales de adolescentes (botón mamario en las nenas, sudoración, el llamado estirón puberal, crecimiento de testículos en varones, la menarca, entre otros). Estos signos, traen consecuencias psicológicas, nuestros hijos se ven distintos a de sus pares, con las mismas ganas de ser niños, pero con un cuerpo que les indica otro mensaje… Sentimos que la PP les está robando la infancia explícitamente, y con ello está alterando su talla final (el crecimiento finaliza antes de tiempo), la relación con sus amigos, generando hipersensibilidad, en algunos casos angustia, ansiedad y hasta depresión.


Afortunadamente para la PP existe un tratamiento que depende mucho de su detección temprana para su mayor efectividad. Son inyecciones mensuales, trimestrales o semestrales de muy alto costo. La parte triste de todo esto es esa, justamente, el alto costo de la medicación, y la eterna burocracia por la que los padres debemos pasar hasta poder llegar a la cobertura de la ansiada medicación. La mayoría de las obras sociales y prepagas (pese a que el diagnóstico se encuentra entre las enfermedades poco frecuentes), se niegan a realizar la cobertura del 100%, vulnerando abiertamente los derechos de nuestros hijos, y finalmente lo hacen sólo cuando llegamos hasta instancias judiciales, provocando una pérdida de tiempo fundamental. ¡Nuestros pequeños no disponen de ese tiempo, la infancia armó sus valijas para marcharse y necesitamos ayudarlos a retenerla urgentemente!


Hacemos un llamado al Estado Nacional, somos la voz de nuestros pequeños ante este acto discriminatorio.

Gabriela Liliana Spanudis
DNI 26.282.801