Lleva 6 años sin rastro de sus cuotas alimentarias y pide una rápida gestión de la Justicia

Su hija Jeanette Silva tenía 17 años en 2015 cuando por un error de la Anses le valieron tres bonos alimenticios. Tras años de reclamos, ambas denuncian mal accionar del Poder Judicial.

Redacción

Por Redacción

Cuando los ingresos escasean y el futuro de los hijos está en juego, los padres y madres son capaces de superar los peores temores. Jeanette Silva es un ejemplo de la lucha por los víveres de sus dos hijos y no teme quejarse del mal accionar que la justicia ha tenido en su caso.

La mujer reclama el pago de tres prestaciones alimentarias correspondientes al 2015 que no le fueron debidamente depositadas en tiempo y forma. Todo se debió a un aparente error de la Anses, pero hoy tras más de seis años continúa sin novedad alguna sobre el paradero del dinero.

La cuota alimenticia de la hija mayor de Jeanette era debita de los haberes jubilatorios de la abuela paterna, luego de reiteradas idas y vueltas con el progenitor de la chica al cual fue imposible hacer responsable económico.

En 2015 se inició la demanda a la abuela, porque al padre no había forma de cobrarle. Ella era jubilada y se le establece un embargo. Las tres primeras cuotas nunca aparecieron”, afirmó Silva.

Tras el inicio del camino legal, el juzgado le solicitó una respuesta a Anses, responsable de hacer el desvío de fondos de una cuenta a otra. Luego de un plazo de 20 días la respuesta de la institución fue negativa, por lo cual se procedió a continuar con las averiguaciones en el banco administrador de las cuentas.

Aunque sea lo último que haga, ellos van a seguir estudiando porque tienen un futuro por delante

Jeanette Silva, trabajadora de limpieza

La respuesta de la banca no tuvo la misma celeridad que la del organismo de seguridad social, se tardó más de 3 años en elevar el informe correspondiente a la jueza. Tras otra contestación fallida, finalmente a finales de 2019 Anses admitió el error interno.

“Para ese entonces viene justo la pandemia y al día de hoy sigo sin el dinero de las cuotas. La secretaria del juzgado me dijo que el banco y Anses habían sido multados”, añadió la mujer.

El seguimiento del caso en los meses de pandemia empeoró. Según la mujer, la atención recibida por parte de su defensora oficial, ya que no puede disponer de un abogado particular, no es del todo atenta. “Llamé, dejé mensaje en mesa de entrada y la respuesta fue siempre: ‘voy a ver tu expediente y después te llamo ́. Nunca llamaron”, destacó.

La hija de Jeanette hoy tiene 25 años y se encuentra en el último año de la universidad. Desde los 18 y tras la muerte de su abuela, acordó con su padre una prestación de mil pesos al mes, que al día de hoy sigue sin actualizarse.

Según establecen los artículos 658 y 663 del Código Civil y Comercial, los padres tienen la obligación de darle alimentos a sus hijos hasta los 21 años o hasta los 25 años si estudian o se capacitan y no pueden mantenerse por sus propios medios.

Madre e hija responsabilizan al Juzgado de Familia por la lentitud de los trámites. Foto Juan Thomes

El objetivo del reclamo de madre e hija por la “lentitud” del Juzgado de Familia N°16, corresponde a poder sustentar los gastos de formación. Jeanette cuenta con un sueldo de trabajadora de limpieza que ronda los 20 mil pesos, muy por debajo de la canasta básica alimenticia.

“Yo soy una mamá que incentivo a mis hijos a estudiar y necesito que ella se reciba porque es su futuro. Las cuotas no aparecen y no pueden estar decidiendo así sobre sus vidas”, enfatizó.

Según una encuesta reciente del Consejo Local de Mujeres Diversas realizada a 165 mujeres, cerca del 65 por ciento no recibe ningún tipo de aporte por parte del padre y tan solo el 10 lo hace en tiempo y forma.

Del total cerca del 81 por ciento es resultado de una larga lucha judicial, misma que según Jeanette es “incoherente” al momento de acordar montos económicos. “Cobro cuotas de 700 y 1500 pesos del más chico. ¿Qué hacemos con eso? Ni siquiera me preguntaron por el monto”, finalizó.

Nota de Redacción: si bien en nuestra edición papel se informó en un principio que la causa se estaba tramitando en el Juzgado de Familia N° 11, fuente judiciales explicaron hoy que la misma pasó en el año 2008 al Juzgado de Familia N° 16.


Cuando los ingresos escasean y el futuro de los hijos está en juego, los padres y madres son capaces de superar los peores temores. Jeanette Silva es un ejemplo de la lucha por los víveres de sus dos hijos y no teme quejarse del mal accionar que la justicia ha tenido en su caso.

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