Laicos preocupados

Carta de Lector

Por Carta de lector

Micaela Vabina Pirri Catini DNI 39.404.513

GENERAL ROCA

Somos miembros de la Iglesia Católica pertenecientes a la diócesis del Alto Valle y deseamos dar a conocer nuestra preocupación por hechos que se vienen dando desde el cambio de autoridad eclesial.

Muchos de nosotros laicos no nos sentimos escuchados, ni siquiera atendidos. La falta de diálogo y de crear instancias para poder plantear situaciones de interés de la comunidad nos tiene entristecidos.

Hablamos de una Iglesia sinodal e Iglesia en salida y hemos sido objeto de destrato de la autoridad: ya no sabemos a quién recurrir, por eso decidimos hacer público nuestro reclamo.

La Santa Misa la vivenciamos cada vez más “vacía” de contenido, ha perdido la sacralidad. El silencio ausente y el ruido persistente nos está volviendo más tibios y menos defensores de lo sagrado, de la doctrina de nuestro Señor Jesucristo, del misterio que hace a nuestras raíces. Padecemos con tristeza el menosprecio a la Adoración al Santísimo Sacramento, en donde muchas veces la misma autoridad nos ha tildado de anticuados, poco innovadores, aburridos, o que no nos estamos adaptando a los tiempos del mundo.

Nos asombra mucho que, ante la enorme falta de sacerdotes, no se ordenen como diáconos permanentes a hombres que han cumplido años de formación, así como la resistencia a nombrar ministros extraordinarios de la Eucaristía.

Es paradójico que en la inmensidad de nuestra diócesis algunos sacerdotes y religiosas hayan decidido irse (incluso bajo presión) y que queden parroquias y capillas sin atender, imposibilitando a los fieles el acceso a los sacramentos y la atención sacerdotal.

Roguemos a Dios que siga vivo el don regalado por San Juan Pablo II en la creación de la diócesis del Alto Valle, que llevó con tanto amor y paternidad nuestro querido y recordado Monseñor Pozzi, un verdadero padre y pastor.

Que Dios los bendiga.