Se terminó la tolerancia de las clínicas al PAMI
Los prestadores cortaron por 48 horas las prestaciones a jubilados. La medida inicial concluye hoy, pero podría extenderse varios días.
Las advertencias de Feclir no fueron tenidas en cuenta y los jubilados del Alto Valle empezaron a pagar las consecuencias desde ayer, porque seis sanatorios decidieron cortar las prestaciones al PAMI por 48 horas.
El anuncio fue realizado por los directivos de las clínicas privadas de Cipolletti, Roca, Allen y Cinco Saltos, asegurando que vieron «agotada» la capacidad de financiación a la obra social, que acumula deudas desde 2005, llegando a ocho millones de pesos.
La protesta de las instituciones privadas se extenderá en primera instancia hasta hoy, pero desde Feclir anticiparon que seguirá vigente si no reciben una respuesta satisfactoria a sus reclamos durante la presente jornada.
«La deuda llega a 8 millones sin contar 2001 y 2002. Estamos recibiendo pagos son parcializados, no hay respuesta a los reclamos y nuestra capacidad de financiar al sistema está terminada. Nosotros a los proveedores no les podemos decir que esperen: tenemos que poner primero la plata y después nos llegan los medicamentos y descartables», describió Salvador Scafidi, directivo de Feclir.
El representante del Policlínico Modelo de Cipolletti recordó que «la población de PAMI en Río Negro (45.000 afiliados) no es ni siquiera un barrio de Capital Federal», por lo tanto se preguntó por qué no les pagan, si -además de ser una suma mínima en el presupuesto- las autoridades aseguran que el organismo funciona con superávit.
Cabe recordar que la semana pasada los prestadores habían amenazado con un corte, pero finalmente lo suspendieron en virtud de una instancia de negociación que iban a tener con el titular del PAMI en la provincia, Mario Porrino.
Días antes Feclir había enviado una carta documento al nivel central, a través de la cual intimó a sus autoridades a brindar respuestas en un plazo máximo de 72 horas.
El tiempo de espera se prolongó, pero se terminó ayer, cuando los prestadores enviaron una notificación anunciando la interrupción de los servicios.
Por su parte, el gerente interventor del PAMI en Río Negro, Mario Porrino, tenía previsto viajar anoche hacia Buenos Aires para destrabar los fondos que permitan normalizar la atención a los jubilados.
El funcionario admitió el abultado pasivo con los sanatorios, pero advirtió que «8 millones es la facturación de ellos y seguramente nivel central no le va a reconocer esa suma».
El gerente participará hoy de una reunión de directores de todo el país con la titular del PAMI, Graciela Ocaña, pretendiendo además realizar un análisis particular sobre la situación en Río Negro.
«Lo primero que tenemos que conseguir es un presupuesto acorde a lo que necesita la provincia», dijo Porrino en diálogo con este diario, recordando que la cápita por afiliado está hoy en 65 pesos y «debería irse a 85 por lo menos». (Redacción Central)
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