El elegido Adrián Gariboldi ganó su segunda «Vuelta» y el cariño de la gente
El bonaerense Adrián Gariboldi se ganó el cariño de la gente. Al cabo de la 57ª edición del Gran Premio Ciclista Regional del Alto Valle, que ayer cumplió su quinta y última etapa con un recorrido por demás extenuante.
El representante del equipo Keops no dejó dudas y luego de una jornada en la que no corrió con demasiados apremios se quedó por segunda vez con la afamada «Vuelta al Valle», cumpliendo así con los pronósticos del primer día, cuando demostró que llegó para subirse a lo más alto del podio.
La ventaja que había sacado el sábado en el autódromo le daba cierta tranquilidad para encarar la etapa decisiva sin mayores apremios, aunque no por eso se alejó del pelotón y sobre el final, como es su costumbre, tiró el resto en busca del triunfo, que ayer terminó en poder de Fabián Ortiez, del team Bianchi «B».
La jornada comenzó un tanto fría, pero enseguida los competidores comenzaron a levantar la temperatura. Y varios de ellos fueron regionales, quienes brindaron un muy buen espectáculo, como siempre.
Los primeros en marcar el rumbo fueron Raúl Cuadrado (Párraga Competición) y Eddie Cisneros (Coach).
Luego apareció Horacio Rodríguez (Maranata) y también asomaba Roberto Prezioso (Bianchi «A»), uno de los principales protagonistas de esta historia en las etapas anteriores.
Hasta ese momento nadie sacaba grandes ventajas y todo parecía desarrollarse con normalidad. Claro, aún restaba mucho para el final y un desgaste prematuro podría pagarse caro un par de horas más tarde.
Tras su primer paso por Fernández Oro, nuevamente camino a Allen, el pelotón ya no era compacto y en punta aparecieron los representantes de Coach, Toledo y Párraga, y entre ellos el roquense Jesús Bravo. Más atrás, a unos 150 metros, venía el grupo mayoritario.
A la salida de la «Capital del ciclismo» entró en escena el italiano Luca Capuzzo con un andar arrollador. Seguramente con la «sangre en el ojo» por no haber sacado diferencias en las etapas anteriores, el hombre del Toledo «B» llegó a la rotonda de Cipolletti a más de un minuto y medio de sus escoltas, Carlos Vallejos y Emilio San Martín. Y a tres minutos entró el pelotón. «Vamos tano….», se escuchó desde uno de los autos que estaba esperando el paso de los corredores.
Y el italiano cumplió con ese grito de apoyo, ya que camino a Cinco Saltos y Villa Manzano, la diferencia con el pelotón se había estirado a seis minutos, lo que en distancia equivale a unos 4,5 kilómetros. Una enormidad.
En el pelotón la atención estaba centrada en lo que podía hacer Gariboldi, pero como ninguno de sus rivales directos en la pelea por el primer puesto se adelantaba, él tampoco lo hacía.
Y así no se vieron grandes escapadas hasta el regreso a Cipolletti para encarar el tramo final, donde Prezioso se lanzó en busca de la punta obligando a hacer lo mismo a Gariboldi y el chileno Marcelo Agüero.
La caravana se acercó a Capuzzo y la emoción ya se notaba en el numeroso público que aguardaba frente al municipio allense esperando el desenlace. Y la ansiedad se apoderó de la gente cuando por las radios se informó la gran reacción de los ciclistas locales. «Se prendieron, se prendieron…», gritó un chico con auriculares.
Y como no podía ser de otra manera, el ingreso por el sector del «Laguito» fue lo mejor de la etapa. Todos se lanzaron en busca de la hazaña.
Todos querían llevarse la etapa, la última, la más emotiva. Pero el sprint de Fabián Ortiez fue tremendo y resultó inalcanzable.
En el pelotón que lo perseguía venía Gariboldi, el elegido de la gente. El que se ganó el cariño por su gran desempeño, por su perfil bajo. «Me siento local. Gracias».
Por algo es la «capital del ciclismo»
Una vez más quedó demostrado que Allen es la «capital del ciclismo». Los competidores vieron a lo largo de la etapa a los fieles seguidores de la «Vuelta al Valle» en cada una de las ciudades por la que transitaron. Pero, sin dudas, el sector del boulevar frente al municipio allense volvió a ser el lugar más poblado. Cerca de 2.000 personas esperaron a los casi ochenta ciclistas que le dieron color a la 57ª edición del Gran Premio Ciclista Regional. Un espectáculo.
• Al reparo. A media mañana y sobre el mediodía, los ciclistas hicieron su paso por la rotonda de Cipolletti. Y como el sol ya estaba «pegando fuerte» nada mejor que buscar un buen reparo para ver el pelotón. Por eso, el stand de «Río Negro» fue uno de los preferidos.
• Balance positivo: «Estoy muy contento porque un compañero de mi equipo anduvo muy bien. Es como que haya ganado yo». La referencia de Juan Pablo Raffler es sobre Cristian Ranquehue, integrantes del equipo Río Negro que se completa con Juan Ramón González y Juan Atilio Montenegro.
• Casi se quedan sin premios: El sábado por la noche ingresaron tres personas encapuchadas en la casa de uno de los organizadores de la «Vuelta» en busca del dinero de los premios, pero no, ahí no estaba. (Ver página 23, Policiales)
Voces : «Siento que soy local»
Haber ganado dos ediciones del Gran Premio Ciclista Regional (la anterior fue en 1998) le significó a Adrián Gariboldi meterse en el corazón de la gente. Acostumbrado a grandes competencias, el bonaerense no se cansa de repetir la importancia que tiene la conocida «Vuelta al Valle», una prueba en la que se siente local y casi con la obligación de ganar.
Tampoco se olvidó de quiénes lo ayudaron para subirse a lo más alto del podio en esta 57ª edición. «Esta victoria se la dedico a mis compañeros de equipo, a mi familia y al equipo Bianchi», comentó el sprinter de Keops.
A la hora del balance, el flamante ganador destacó la importancia del Gran Premio: «Me pareció muy linda la carrera. Cada año que pasa mejora un poco más. Faltan algunas cosas en la organización, como por ejemplo hacer el podio después de cada etapa para poder agradecerle a la gente su apoyo».
Por último, habló del público: «Yo les decía a mis compañeros que me siento el pibe de Allen, que acá soy local. Aprovecho para mandarle un saludo grande a toda la gente que me acompañó en la ruta y en el autódromo».
foto: El flamante ganador del Gran Premio, con la casa de líder, levanta el brazo junto Roberto Prezioso (Bianchi).
El bonaerense Adrián Gariboldi se ganó el cariño de la gente. Al cabo de la 57ª edición del Gran Premio Ciclista Regional del Alto Valle, que ayer cumplió su quinta y última etapa con un recorrido por demás extenuante.
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