Albóndigas de espinaca: una receta fácil, nutritiva y llena de sabor
Se trata de una receta saludable que no renuncia al sabor. Se puede hacer con pocos ingredientes y en pocos minutos.
Las albóndigas de espinaca son una excelente alternativa vegetariana para incorporar más verduras al menú diario. Ligeras, sabrosas y muy versátiles, pueden servirse con salsa de tomate, con arroz integral, o incluso en formato de bocadito para acompañar una picada saludable.
A continuación, el paso a paso para prepararlas en casa con pocos ingredientes y en menos de 30 minutos.
Cómo hacer albóndigas de espinaca: la receta paso a paso
Ingredientes (para 4 porciones)
- 400 g de espinaca fresca (o 250 g de espinaca cocida y bien escurrida)
- 1 diente de ajo picado
- ½ cebolla picada fina
- 2 huevos
- 3 cucharadas de pan rallado o avena molida
- 3 cucharadas de queso rallado (parmesano o reggianito)
- Sal y pimienta a gusto
- Nuez moscada (opcional)
- Aceite de oliva o en spray (para cocinar)
Preparación paso a paso
- Cocinar la espinaca:
Lavar bien las hojas y cocinarlas al vapor o en agua hirviendo por unos minutos hasta que se ablanden. Escurrir muy bien, presionando para quitar todo el exceso de agua, y picar finamente. - Preparar el sofrito:
En una sartén, saltear la cebolla y el ajo con una cucharadita de aceite hasta que estén transparentes. - Mezclar los ingredientes:
En un bowl, colocar la espinaca picada, el sofrito, los huevos, el pan rallado, el queso y los condimentos. Mezclar hasta formar una masa húmeda pero firme.
Si la mezcla queda muy blanda, agregar un poco más de pan rallado o avena. - Formar las albóndigas:
Tomar porciones pequeñas con una cuchara y dar forma redonda con las manos húmedas. - Cocinar:
- Al horno: disponer las albóndigas sobre una placa con papel manteca y rociar con aceite en spray. Hornear a 180 °C durante 20–25 minutos, girándolas a la mitad del tiempo.
- En sartén: cocinar a fuego medio con una cucharada de aceite, girándolas hasta que estén doradas.
Con qué acompañar las albondigas de espinaca
Podés servirlas con una salsa de tomate casera, arroz integral o puré de calabaza. También funcionan muy bien frías, dentro de un pan integral o wrap con hojas verdes y mostaza.
Estas albóndigas aportan hierro, fibra y proteínas, gracias a la espinaca, el huevo y el queso. Son una opción ideal para quienes buscan una comida liviana, equilibrada y sin carne, perfecta tanto para el almuerzo como para la cena.
Las albóndigas de espinaca son una excelente alternativa vegetariana para incorporar más verduras al menú diario. Ligeras, sabrosas y muy versátiles, pueden servirse con salsa de tomate, con arroz integral, o incluso en formato de bocadito para acompañar una picada saludable.
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